Cambios y recambios en gabinete morenovallista

En cinco años, el mandatario poblano ya realizó 75 movimientos

Mario Martell
Intolerancia
Jueves 14 de enero de 2016

A casi cinco años de gobierno es sabido que las renuncias, relevos, reemplazos en el gabinete estatal han sido la tónica de la actual administración.


La coalición Compromiso por Puebla, formada por el PAN, PRD, MC y Panal que llevó al triunfo al morenovallismo en el 2010, como gobierno ha sido distante de formar o compactarse a cinco años como un gobierno de coalición.

En una revisión de las principales dependencias estatales, en cinco años de gobierno han prevalecido en los cargos políticos y funcionarios del grupo de Rafael Moreno Valle, algunos panistas, y también priistas. En menor medida, integrantes de lo que fuera el partido Convergencia hoy Movimiento Ciudadano. Pero en cargos relevantes no ha habido militantes del PRD o de otros sectores de la izquierda. En cambio si ha habido priistas que le han un descanso a su militancia tricolor. Tampoco se ha privilegiado en cargos relevantes a personas provenientes de la sociedad civil, salvo casos como los de Amy Camacho, quien dejó su cargo en los primeros años de la administración estatal.

En esta revisión, el promedio de duración de un funcionario estatal del gobierno de Rafael Moreno Valle es de 316 días. Es decir, un poco menos de un año dura una persona en el gabinete.

Los funcionarios del gobierno estatal provienen del DF, Veracruz, Oaxca y Puebla; algunos de ellos también son exmilitantes de partidos políticos, funcionarios de la administración federal que han transitado hacia la administración local para luego retornar a la administración federal.

Como ya se ha publicado en otros momentos del gabinete original con el que el gobernador, Rafael Moreno Valle, sólo queda Víctor Carrancá y aunque continúa realizando las mismas funciones de procurador su cargo se denomina ahora fiscal y tendrá una duración transexenal luego de que el Congreso a finales del año pasado modificó los lineamientos jurídicos.

Al gobierno estatal también le gusta mover sus piezas de una dependencia a otra, nombrar de manera indefinida encargados de despacho, mandarlos a ser candidatos a diputados y luego regresarlos a otras dependencias. Esta rotación también ha dejado posiciones de control en un puñado de políticos o servidores públicos identificados plenamente con el gobierno estatal.

Entre otros, destacan los casos de Rodrigo Riestra, Mario Rincón, Patricia Leal, Eukid Castañón, Juan Pablo Piña, Mercedes Aguilar, Salvador Escobedo y recientemente Luis Banck Serrato quien ha transitado entre Sedeso e Infraestructura.

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Entre las dependencias con mayores movimientos se encuentra la Contraloría, pieza clave de la administración estatal. Lejos de la propuesta de organizaciones sociales de contar con un ciudadano que fuera nombrado contralor, en la administración morenovallista se apostó por personajes cercanos al poder en turno: Patricia Leal Islas, Eugenio Mora Salgado que reemplazó a Leal cuando hizo dupla con Javier Lozano por el Senado; de nuevo, Patricia Leal Islas, quien fue candidata del PAN por una diputación y la ganó; Eukid Castañón Herrera, quien dejó el cargo para ser diputado local y luego federal; María Catalina Daza, Malcolm Alfredo Hemmer Muñoz y Alejandro Torres Palmer

Otra dependencia que muestra una alta rotación en sus secretarios es la Sedeso. Al inicio del sexenio se designó a Myriam Arabian Couttolenc, panista cercana al calderonismo, quien dejó el cargo para darle paso al operador morenovallista, Néstor Gordillo Jiménez, quien dejó el cargo para ser diputado por el PAN. En su reemplazó apareció Germán Jiménez García, fundador del partido político estatal, Compromiso por Puebla. A su salida, llegó el panista, Sergio Penagos García, luego Salvador Escobedo Zoletto. Posteriormente, Mario Rincón González quien dejó su cargo para que apareciera Luis Banck Serrato, luego José Luis Soberanes Reyes y de nueva cuenta Luis Banck Serrato.

En la Secretaría General de Gobierno los cambios también han sido emblemáticos de la relación del gobernador con el poder. Primero llegó Fernando Manzanilla Prieto, quien acompañó a Moreno Valle en la campaña y lo asesoró. El hombre de confianza del morenovallismo dejó el cargo y en su lugar apareció, Luis Maldonado Venegas, quien era el secretario de SEP. Maldonado cedió el puesto a Jorge Cruz Bermúdez, quien a inicios de este año fue designado para el CAPCE y dejó su cargo al exgobernador de Oaxaca, Diódoro Carrasco. Analistas y críticos del gobierno estatal han planteado que colocar en este cargo a personajes ajenos al estado de Puebla ha generado tensión política y momentos de ingobernabilidad.

Al contrario del estilo de otros gobernantes que colocaban en esta posición a funcionarios fogueados en la negociación política, el conocimiento del territorio y los grupos locales, en este cargo, salvo el caso de Manzanilla Prieto, se colocó en su lugar a políticos con amplio conocimiento de la realidad nacional pero ajenos a los vericuetos y laberintos de la realidad provinciana de Puebla y todo el estado.

El apunte

En 2010, tras ganar la elección, Rafael Moreno Valle contrató al despacho Integralia Consultores de Luis Carlos Ugalde, especializado en temas de Inteligencia Política y Gobiernos en Transición y Gobernanza, para elegir a los mejores perfiles para “transformar” a Puebla.