¿Y el diagnóstico de Secte?

Después de los días de asueto y festejo con motivo de la celebración de la Navidad y año nuevo, los tlaxcaltecas regresarán a sus actividades cotidianas con la novedad de que la tarifa del pasaje tuvo un ajuste de 50 centavos para quedar en 7 pesos la parada mínima.

Esto, sin duda, es un fuerte golpe para el bolsillo de la clase media y baja tlaxcalteca que es la que utiliza ese servicio.

De acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado (Secte), la nueva tarifa para el servicio público de transporte de pasajeros es de 7 pesos la parada mínima, que comprende de uno a seis kilómetros, más 10 centavos por cada kilómetro adicional de recorrido, la cual entró en vigor a partir del 27 de diciembre de 2017.


Para el caso del servicio de transporte público de primera, la tarifa se estableció en 8 pesos. Aquí valdría la pena que Secte revisara las condiciones de las unidades que prestan este servicio.

La Dirección de Transporte de la Secte argumentó que la nueva tarifa se acordó después de haber realizado el estudio técnico correspondiente, también se tomó en cuenta que el último aumento se dio en el año 2013, el gasto que representó para los concesionarios la modernización de sus unidades en 2014, así como el aumento del precio del combustible.

Sin embargo, un hecho es que el gobierno estatal no ha dado a conocer el diagnóstico completo que supuestamente realizó para autorizar un ajuste a la tarifa del pasaje, por lo que la pregunta es qué contiene ese diagnóstico, en caso de que sí se haya elaborado, pues los cuatro puntos que señala el párrafo anterior no representan un diagnóstico profundo, sino sentido común.

Las demandas de los concesionarios del transporte colectivo de incrementar la tarifa del pasaje se habían expuesto desde hace varios años, pero el gobierno de Mariano González Zarur autorizó solo un ajuste dos años después de asumir el cargo, en tanto la administración de Marco Mena dobló las manos a estas exigencias 12 meses después de despachar en Palacio de Gobierno, sin justificar su decisión con la presentación del diagnóstico que ofreció realizar.