UNANIMIDAD SOSPECHOSA. POR 25 VOTOS DE 25 VOTOS

Unanimidad sospechosa

Unanimidad sospechosa. Llama la atención, la decisión que los y las diputadas de la LXIII Legislatura, porque al integrar la primera mesa directiva, la presidenta, secretarias y prosecretarias son electas por unanimidad. 25 votos de 25.

En la elección del presidente de la Junta de Coordinación y Concentración (sic) Política se repite la unanimidad, sólo que esta vez han hecho uso del voto secreto en urna transparente. Pero el resultado es el mismo. 25 votos de 25.

Como si eso no fuera suficiente, en la elección del Comité de Administración, milagrosamente vuelve a producirse un resultado igual que los anteriores. 25 de diputados, 25 votan por el mismo candidato. Sorprendente unanimidad.


Lo que muestra que la práctica política entre los y las legisladoras no cambia. Son y se mantienen como copia fiel de lo que siempre han criticado. Primero, entre telones se ponen de acuerdo y después salen al público para montar un espectáculo. El rostro que muestran a la sociedad no es más que resultado del maquillaje.

Es interesante observar cómo hasta la redacción es copia fiel de lo antiguo. A pesar de que las integrantes de la mesa directiva son mujeres, el asentamiento de las actas, se redactan y se leen en masculino.

Las practicas mostradas por los y las diputadas de la LXIII Legislatura muestra que no hay más que una fracción: la del partido de la unanimidad. Todas las fracciones unirán sus votos con el partido del presidente electo.

La unanimidad es respaldada por el vacío, los lugares comunes. “Mi compromiso es mantener el compromiso”, “nuestra prioridad siempre será el pueblo”, “Una transformación de fondo y a fondo”. “Va a dar sus frutos”. “Mantenernos sólidos”

“Porque es grande la responsabilidad que el pueblo de Tlaxcala nos ha confiado”. El Poder Legislativo cambió para que todo siga igual. Unanimidad sospechosa.