UNA SOCIEDAD MEJOR, SIN LA MONSTRUOSA DESIGUALDAD ECONÓMICA Y SOCIAL

Una sociedad mejor

Una sociedad mejor, sin la monstruosa desigualdad económica y social. Es el horizonte que se plantea quien llega como la tercera alternancia en el Poder Ejecutivo del Estado mexicano. Promete que “no será más el poder de los poderes”.

Estas palabras simbolizan: el sentido y la esencia de lo que es llamada la cuarta transformación. La posibilidad de desaparecer los poderes constitucionales y meta constitucionales de la Presidencia de la República.

El imperio mexica y la colonización española son base de esa idea que concreta en 1929 Plutarco Elías Calles. Los baja del caballo de la revolución y convierte en instituciones. El poder del hombre único.


Desde 1940, quien asume la responsabilidad de la Presidencia de la República se transforma y es transformado. Es un ser al que se le reconoce la capacidad de cambiar la realidad por simple voluntad.

Eso convierte el inicio de cada sexenio en una esperanza y el final en una frustración. La cultura política lo vuelve un rito. Hoy se titula como la cuarta transformación después de la Independencia y la Revolución.

La propuesta –y la promesa– es un cambio radical a la historia. Desestructurar las instituciones que la sostuvieron. Un Estado corporativo en el que la corrupción y la impunidad son aceite con que funciona la maquinaria.

Como medio para lograrlo se plantea: “un gobierno honrado y justo”. No hay duda de que Andrés Manuel López Obrador llega con la legitimidad otorgada por la decisión de 30 millones de una lista nominal de 89 millones de ciudadanos.

Como apunta Luis F. Aguilar: “El proceso electoral legal e imparcial asegura la legalidad del cargo … pero hay que asegurar también su responsabilidad y competencia directiva a fin de que el gobernante democrático pueda ser realmente gobierno”

Solo así podrá cambiarse esa “monstruosa desigualdad económica y social” y construir una sociedad mejor.