TRAS LAS HECES DEL A–Z

Cualquiera que fuese el origen de la contaminación, lo importante es el riesgo potencial que representa el agua y sedimento de este sistema para los diferentes fines de la comunidad: consumo humano, acuícola y agrícola.

Esto se lee en la conclusión del trabajo: “Plomo y arsénico en la subcuenca del Alto Atoyac en Tlaxcala, México” publicado en el volumen 17 de enero–marzo de 2011 de la revista Chapingo.

En el resumen se anota: Se evaluaron indicadores ambientales en el sistema hidrológico Zahuapan–Atoyac (SH: ZA), en Tlaxcala, México. Una región impactada por descargas de aguas residuales de origen urbano, agrícola e industrial.


Las muestras fueron colectadas en la primavera del año 2008, época de estiaje. Se seleccionaron 16 estaciones de muestreo; abarcando desde el nacimiento del río Zahuapan, incluyendo tres muestras del río Atoyac, hasta su salida del estado de Tlaxcala.

En las muestras de agua se midieron arsénico, plomo, pH y temperatura, en sedimentos; arsénico, plomo, textura, contenido de materia orgánica, carbono orgánico total, pH y conductividad eléctrica de acuerdo con NMX–AA–051–SCFI–2001, Goyberg–Reín y Vázquez, 2003 y la NOM–021–Semarnat–2000.

Los resultados mostraron que el intervalo de concentraciones de arsénico osciló de 0.06 a 0.87 miligramos por litro (mgL–1) en agua y de 1.3 a 127 miligramos por kilogramo (mg·kg–1) en sedimento. Mientras que el plomo alcanzó niveles hasta de 1.05 mgL–1 en agua del sitio denominado El Ojito y 89.5 mg·kg–1 en sedimento de la estación Apizaco.

Estos niveles superaron las normas nacionales e internacionales establecidas para agua de consumo humano y protección de la vida acuática. Los resultados sugieren un aporte antropogénico en algunas estaciones que se suma a la contaminación de origen natural.

Después de la acción realizada por la Profepa, Cofepris y Conagua en el Atoyac–Zahuapan (A–Z), la clase política está como zopilotes a la espera de cualquier desperdicio para aprovecharlo con fines político–electorales. ¡La vida de los tlaxcaltecas les vale!