Tlaxcala mostró la belleza de su campo bravo

A la ganadería de Rancho Seco se dieron cita cientos de ganaderos y sus familias, quienes llegaron prácticamente de toda la República mexicana para presenciar y en algunos casos participar en la muestra de acoso y derribo a caballo de unas becerras
A la ganadería de Rancho Seco se dieron cita cientos de ganaderos y sus familias, quienes llegaron prácticamente de toda la República mexicana para presenciar y en algunos casos participar en la muestra de acoso y derribo a caballo de unas becerras

La majestuosidad de la tauromaquia y el campo bravo de Tlaxcala mostró su enigmática belleza a ganaderos de toros de lidia que visitaron este fin de semana la entidad para participar en la LXXXI Asamblea Nacional de Criadores de Toros de Lidia.

Los trabajos de esta asamblea tuvieron como colofón un interesante, para algunos desconocido, espectáculo que hizo que propios y extraños conocieran otra faceta de la fiesta de los toros, el cual sólo puede realizarse en el campo y en la tierra de toros bravos.

Se trató de una muestra de acoso y derribo a caballo de unas becerras, así como una tienta con rejoneadores y la lidia, como prueba para sementales, de dos novillos, todo ello a campo abierto.


A la ganadería de Rancho Seco se dieron cita cientos de ganaderos y sus familias, quienes llegaron prácticamente de toda la República mexicana para presenciar y en algunos casos participar en esta fiesta campera.

Al fondo de uno de los potreros, fue apartada media docena de becerras que sirvió para el acoso y derribo. El ganadero Sergio González Weber fue el encargado de coordinar esta actividad.

El tentadero a campo abierto o de acoso y derribo consiste en que una de las hembras es soltada mientras un jinete corre detrás de ésta hasta que su carrera disminuye y ésta sea más uniforme. Llegado ese momento se dice que la becerra está acosada pasándose al derribo. Esta faena la realizan entre dos caballistas. El que galopa por el corredero tras el eral, a su derecha, y es el que derriba a la res. Al que acosa por el lado izquierdo se le denomina amparador.

El derribo acontece en el mismo instante en que el garrochista se abre un poco hacia la derecha de la res. A continuación, el jinete apunta su garrocha hacia la penca del rabo y al estar girada ligeramente la res con respecto a su trayectoria, facilita la “palanca” del garrochista a fin de que la becerra caiga al suelo.

Y eso fue lo que pudimos presenciar, pues ganaderos y hombres de caballo dieron muestra de sus destrezas al acosar y derribar a las bravas becerras que después fueron probadas en su bravura por los rejoneadores Horacio Casas, Giovani Aloi, Emiliano Gameros y el tlaxcalteca Luis Pimentel.

Después de ese espectáculo, en otra parte del potrero, los ganaderos dieron suelta a dos novillos, probados para sementales, y que fueron lidiados por los matadores Uriel Moreno El Zapata y Sergio Flores.

El primero correspondió a El Zapata, quien dio una lidia al bravo y noble ejemplar que siempre acudió con acometividad al caballo y a la muleta, con la cual Uriel trazó importantes pases de calidad y hondura que permitieron a los ganaderos conocer de las condiciones de raza y cualidades del burel, el cual a la postre fue aprobado para convertirse en semental.

El segundo fue para el joven matador de toros de Apizaco, Sergio Flores, quien tras su peregrinar en España, se volvió a encontrar con la bravura de la ganadería tlaxcalteca.

Este toro, si bien tuvo calidad por el lado derecho, al final de la lidia terminó con la cara en alto y con algunas complicaciones, por lo cual no fue aprobado como semental, pues el ganadero Sergio Hernández estimó que no era lo suficientemente bueno para heredar esos genes a una descendencia.

Es de destacar que en la lidia de estos astados, los visitantes pudieron participar, pues quienes así lo desearon, se formaron en una fila que al final hizo las veces de un ruedo humano.

Respecto de la celebración de la asamblea, el presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, Manuel Sescosse Varela agradeció al gobierno del estado el apoyo y facilidades otorgadas para la realización de este evento y reconoció las aportaciones de la historia taurina de Tlaxcala que enriquecen el encuentro.

En el marco de esta asamblea, el gremio ganadero entregó al jefe del Poder Ejecutivo local, Mariano González Zarur, un reconocimiento por impulsar la iniciativa para que la fiesta brava fuera declarada patrimonio cultural intangible de los tlaxcaltecas.