Situación actual de las personas defensoras de derechos humanos

El 3 de julio del presente año, la Red Nacional de Organismos Civiles Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT) presentó el informe “El derecho a defender los derechos humanos en México: Informe sobre la situación de las personas defensoras 2011–2013”, en el cual se dan a conocer los pendientes que tiene el Estado para garantizar, tal y como lo señalan los instrumentos nacionales e internacionales de derechos humanos, el derecho a defender los derechos humanos en México.

En este informe se señala que “México carece de políticas adecuadas para garantizar entornos seguros para ejercer el derecho a defender los derechos humanos, la lógica de acción del gobierno se centra en la protección a actos específicos, y no de políticas que resuelvan cuestiones estructurales”.

Se informa que la Red TDT documentó 104 casos de agresiones contra personas defensoras de enero de 2011 a diciembre de 2013, en los que se han registrado 409 agresiones en contra de defensores y defensoras de derechos humanos. Estos casos se ubican en 24 entidades federativas del país y es una muestra del contexto en el que las personas defensoras realizan su labor. En el informe se puede ver cómo las agresiones más frecuentes utilizadas para obstaculizar la labor de quienes defienden los derechos humanos son las amenazas y amenazas de muerte, las detenciones arbitrarias, las agresiones físicas, intimidaciones y la muerte violenta.


Entre 2011 y 2013, la Red TDT documentó 27 asesinatos de personas defensoras, la mayoría cometidos contra mujeres defensoras, lo más grave de esta situación es que se señala que todos estos casos continúan en la impunidad.

Estos datos, que de entrada ya son bastante preocupantes, podrían ser aún más graves pues recordemos que en México una amplia mayoría de personas defensoras de derechos humanos no sé reconoce como tal y por tanto no hacen la denuncia de las agresiones en el marco del derecho a defender los derechos humanos. Como ya lo hemos dicho, ser una persona defensora de los derechos humanos no depende de la edad, sexo, profesión, cultura, pertenecer o no a una organización o institución formalizada o no, o de la condición socioeconómica; sino de asumirse y reconocerse como una persona o grupo a favor del respeto, promoción y defensa de los derechos humanos, cuyos esfuerzos estén orientados a generar las condiciones necesarias para vivir con una dignidad colectiva.

La presencia de personas defensoras de los derechos humanos es resultado de la incapacidad que los estados tienen para garantizar su cumplimiento. Esta defensa de los derechos humanos implica la denuncia de las omisiones o acciones del mismo Estado, de empresas, crimen organizado u otros actores que generan violencia hacia las personas, comunidades o pueblos.

Tlaxcala tiene una fuerte presencia de activistas exigiendo la garantía de diversos derechos humanos: el movimiento de las mujeres para vivir libres de violencia, por la preservación de la identidad de origen, en defensa de los maíces nativos, ante las agresiones que viven las personas transmigrantes, contra la trata de mujeres para la explotación sexual, por la autosuficiencia alimentaria, contra la imposición de megaproyectos, etc. Todo este conjunto de personas y muchas más a nivel comunitario son defensoras de los derechos humanos, a las cuales el Estado por sus propias leyes nacionales como la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas está obligado a proteger y a garantizar su quehacer.

Cuando el Estado incumple en el respeto, protección y promoción de los derechos humanos de la población en general, impactan de manera directa en el trabajo de las personas defensoras. Es indispensable reconocer la importante labor que realizan las y los defensores de derechos humanos, prevenir acciones que afecten su trabajo e investigar y sancionar a quienes obstaculizan o impiden el legítimo y necesario ejercicio del derecho a defender los derechos humanos.

Ante esta ausencia del Estado, la sociedad civil ha sido la que ha tenido que encargarse por visibilizar el trabajo de estas personas, fortalecer las capacidades para continuar en labor de la defensa de los derechos humanos ante el actual contexto de riesgo y represión estatal, así como para sensibilizar a la población sobre este derecho. Desde el Centro Fray Julián Garcés, particularmente en una colaboración con la Delegación en México de la Unión Europea a través del proyecto Fortalecimiento de organizaciones sociales y grupos comunitarios defensores de derechos humanos en el estado de Tlaxcala, en los siguientes meses se estará desarrollando una campaña pública respecto a este derecho a través de una serie de actividades comunitarias y mediáticas en los municipios del estado de Tlaxcala a los cuales les invitamos a estar atentos y a ser parte de ella.

Si quieres conocer más sobre el informe “El derecho a defender los  derechos humanos en México: Informe sobre la situación de las personas defensoras 2011–2013” puedes visitar la siguiente dirección de internet http://bit.ly/1j1kpBr; si quieres conocer más sobre la campaña Por el derecho a Defender los Derechos Humanos, puedes visitar la página de facebook: Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local A.C.