Símbolo de la unidad

Es símbolo de la unidad, según el juramento a nuestro lábaro patrio, pero para honrarla hace falta tanto… nuestro país, que encierra tantos México, tiene graves pendientes en materia de derechos humanos. No podría ser más preciso y contundente el secretario general de Amnistía Internacional (AI), Salil Shetty, cuando exige a Enrique Peña Nieto dejar atrás la retórica y hacer realidad su compromiso con los derechos humanos, palabras que aplican perfecto a todos los gobernadores.

Y esta declaración es oportuna ante la exageración aquella de la revista Time y su absurdo “Saving Mexico”. Se creerá que la memoria histórica está sepultada con toda la desinformación televisiva y que se ha olvidado la brutalidad de las violaciones contra las mujeres de Atenco. Se creerá que en México no existen conciencias que se duelen y ocupan por visibilizar y denunciar el infierno que es para los migrantes centroamericanos pasar por nuestro país. Qué decir de esos olvidos a propósito de conductas xenofóbicas que se viven en Guerrero o Chipas, sólo por citar ejemplos. Qué decir de la aparición de las autodefensas legitimas generadas ante el hartazgo de vivir en una tierra de nadie donde autoridades y criminales son lo mismo.

Cómo olvidar que en nuestro país es más peligroso ser mujer que soldado en Gaza y que ocupa los primeros lugares del mundo en la comisión de los delitos de violencia sexual y trata de personas. Qué decir de los feminicidios. Cómo no mirar el dolor de las familias de personas desaparecidas. Cómo no asquearse cuando la “justicia” permite la impunidad total en casos como Acteal, Pasta de Conchos y la guardería ABC. O qué decir de esa confabulación indigna para evitar que sacerdotes pederastas o militares torturadores y asesinos sean puestos tras las rejas.


Para que esta bandera sea símbolo de la unidad, es imperante que en nuestro país los derechos humanos sean realidad, hacer que esta patria cobije a sus niñas y niños, a sus mujeres y hombres con toda la protección de sus garantías. ¿Cuándo será? Así, pura palabrería hueca en los eventos públicos.