Se desata venta de etanol en garrafas en las carreteras del estado de Tlaxcala: GUEPT

La venta de etanol en garrafas es un problema que se ha desatado en las vías de comunicación hacia Tlaxcala y Calpulalpan, sin que a la fecha las autoridades hayan actuado para regular la oferta de esta sustancia peligrosa, advirtió la presidente de la asociación Gasolineros Unidos para los Estados de Puebla y Tlaxcala (GUEPT), Luz María Jiménez Almazán.

“La venta de producto robado (diesel y gasolina) y ahora del etanol nos están provocando un daño económico impresionante en estas zonas de intenso flujo vehicular”, agregó.

Indicó que la venta de etanol ha sido un dolor de cabeza desde hace cuatro o cinco años e incluso se ha hecho del conocimiento de la Secretaría de Energía (Sener) y no se ha hecho nada a la fecha contra esta práctica que representa competencia desleal para los gasolineros.


“Como no es un combustible, Protección Civil no le da el trato de una sustancia peligrosa, pero tendría que actuar, dónde está Profeco, dónde está Protección Civil, dónde están los ayuntamientos, porque hay expendios que no tiene permiso para vender”, observó.

Refirió que Tlaxcala se había salvado del producto ilegal, pero desde enero de 2018 se desató la venta de producto robado a pie de carretera y ahora ha proliferado la comercialización de etanol que no es un combustible, sino un aditivo que si se utiliza al 100 por ciento, puede dañar el motor del automóvil, lo destruye.

También se ha detectado la venta de etanol sobre la carretera federal Tlaxcala–San Martín Texmelucan, a la altura del municipio de Panotla, por lo que cuestionó el hecho de que las autoridades municipales no hagan nada por detener la comercialización de este producto que se presume es ilegal y que no paga impuestos a través de las licencias de funcionamiento.

Tras señalar que la Sener no ha podido controlar la venta de etanol, la GUEPT va a presentar formalmente las quejas ante la Comisión Reguladora de Energía y la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Ambiente del Sector Hidrocarburos, para que como órganos reguladores eleven la queja ante las autoridades responsables.

Dijo que no han presentado denuncias penales en contra de los responsables de la comercialización de etanol o combustible robado, porque se trata de personas que se apostan en la carretera, “hoy las pueden encontrar y mañana ya no, entonces es difícil identificarlas”.

Jiménez Almazán consideró que la venta tanto de combustible robado como de etanol es un tema delicado porque se trata de mafias organizadas, pero las autoridades estatales tienen la obligación de perseguir estos delitos, sin que exista una denuncia de por medio, para que investiguen la cadena de comercialización de este producto.

Explicó que la gente que compra etanol lo hace para ahorrarse unos centavos, pero ese dinero no les alcanza para el arreglo de su motor, porque como se trata de un aditivo y la Ley de Hidrocarburos sólo permite una mezcla del 10 por ciento con la gasolina, pero hay lugares en donde llenan el tanque de etanol y eso provoca daño al motor.

Por ello, dijo que han encargado un estudio a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) a fin de “tirar” el mito de que con la mezcla de etanol y Magna se alcanza un octanaje mayor al de la gasolina Premium que sería supuestamente de 108, lo cual químicamente es imposible.