SALVANDO AL SOLDADO ZAHUAPAN. VOCES QUE NO SE ESCUCHAN MÁS QUE A SÍ MISMAS

Salvando

Salvando al soldado Zahuapan. En las últimas semanas Tlaxcala es sede de tres eventos. El tema central es la contaminación del río y la unión que hace con el Atoyac. Los dos altamente contaminados.

En uno de los eventos desfila la clase política que logra reunir una senadora. El secretario de Salud de la Federación propone dejar a un lado la ideología. Habrá querido decir los partidismos. Propone preocuparse por “los asuntos de la gente”.

En otro, un grupo de profesionales ponen la técnica al servicio de la patria. Descubren que “no solo las empresas” contaminan, sino también “las casas particulares”. Anuncian un proyecto “sobre medidas preventivas”.


Y en el tercero, organizaciones de la sociedad civil refieren”que de los 100 puntos emitidos en marzo pasado, mediante la recomendación 10/2017 a 11 autoridades de los tres niveles de gobierno, sobre la contaminación del Atoyac”, ¡ninguno ha sido cumplido!

El Ejecutivo local declara que el gobierno está “por afinar un plan de saneamiento para el río que va más allá de plantas de tratamiento, es un plan para más allá de un año”. Y abre la posibilidad de conjuntar esfuerzos entre empresa, academia y gobierno.

Las propuestas en los tres eventos son similares a las que se hacen en tiempos de campaña política. Por un lado, se busca incorporar el tema en la agenda pública. Por el otro, se muestra preocupación por el problema. Pero ninguno alcanza compromisos específicos.

Estudios sobre el río Zahuapan hay muchos. Propuestas también. Uno de los mayores problemas es que las voces que se han hecho públicas en estas semanas, solo se escuchan a sí mismas. Cada una tiene su propia agenda.

Todos estos actores, quizá les llegue la “oportunidad de encontrar su redención cuando [asuman] la misión más peligrosa y noble de toda su vida, una misión ordenada por la única autoridad que todavía respeta, su madre.”  Salvando realmente al soldado Zahuapan–Atoyac.