Rocío y su familia producen rana Toro

Rocío Meza Romero produce rana para la elaboración de platillos y considera este proyecto como una forma de generar empleos, economía y bienestar a corto y mediano plazo, pero demandó respaldo institucional. Foto:Alejandro Ancona/La Jornada de Oriente

Sorteando adversidades y carencias, Rocío Meza Romero produce rana para la elaboración de platillos. Considera este proyecto como una forma de generar empleos, economía y bienestar a corto y mediano plazo, pero demanda respaldo institucional.

Paciente, aguarda el desarrollo del foro “Para Salvar al Campo de México y Tlaxcala”, organizado por el Congreso Agrario Permanente (CAP).

Después de alrededor de 110 minutos, pide la voz.


“Hola, buenas tardes. Espero que el día de hoy no se encuentren ya cansados, aburridos”, expresa con voz suave.

Expone una experiencia que comparte con su familia.

“Represento al ranario Las Ranitas, que está contribuyendo a la producción de alimento en el estado de Tlaxcala”.

Detalla que se trata de la especie conocida como Toro.

“Para nosotros fue complicado por no haber información y no tener quién nos asesorara para las distintas etapas de esta especie”, cuenta al auditorio al exponer su proyecto.

“Tenemos –abunda– tres años y medio de haber iniciado”.

“Hasta el día de hoy hemos podido superar estas dificultades buscando información y tomando cursos para capacitarnos y así poder explotar la especie”, confía al auditorio integrado casi en la totalidad, por otros pequeños productores.

“Actualmente –precisa– nuestra producción ha cerrado el círculo en todas las etapas, que son desde la reproducción de la larva o del renacuajo, hasta el consumo o pie de cría”.

Rocío detalla que en este momento el ranario ofrece al público diversos platillos elaborados a base de este anfibio.

Rana en caldo, en mixiote y en sala verde, son algunas de las variedades que enumera. Algunos hombres y mujeres escuchan con asombro sobre este alimento exótico.

“Contamos –agrega– con una instalación muy rústica, ya que no contamos con el capital suficiente para hacer una instalación adecuada, para el buen desarrollo de esta especie”.

La joven no duda en aprovechar la presencia de funcionarios públicos federales, estatales y municipales, presentes en el foro.

Y es que hay representantes de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y de la Secretaría de Fomento Agropecuario (Sefoa). Las dependencias más importantes del ramo.

Sabe también de la asistencia de investigadores, entre ellos el rector de la Universidad Autónoma de Chapingo (Uach), Sergio Barrales Domínguez, quien es acompañado del catedrático Emilio López Gámez.

“Hago un llamado al gobierno para que apoye a este tipo de proyectos”, enfatiza Rocío.

Puntualiza que estas iniciativas son las que van a generar empleos, economía y bienestar para las familias tlaxcaltecas, a corto y mediano plazo.

Rocío pretende convencer a los funcionarios sobre la importancia de incentivar al sector primario de la entidad.

“De esta manera –indica–, las personas no tendrán la necesidad de buscar el sueño americano”.

Rocío expone escenario favorable

Destaca las consecuencias de la emigración de paisanos hacia otros países, como Estados Unidos, sobre todo la separación de familias y la pérdida de la vida en el intento de cruzar la frontera norteamericana.

Detrás de Rocío hay otras personas que han pedido la palabra.

Acorta su participación. Agradece el espacio y la atención brindados. En menos de 5 minutos informa de la condición en que ella y su familia producen rana Toro.

Invita a la concurrencia a visitar las instalaciones del ranario.

“Se encuentra ubicado en avenida Zaragoza, número 20, barrio de Estocapa, municipio de Santa Catarina Ayometla, Tlaxcala”, finaliza la mujer que no pierde la oportunidad de difundir el centro de producción.

Ha sido escuchada por asistentes e invitados a este evento efectuado en la Plaza Juárez de la ciudad capital, justo frente a Palacio Legislativo.

Ha enterado a algunos transeúntes curiosos de la existencia del ranario.

Entre aplausos, Rocío retorna a su lugar y pone atención a las intervenciones de sus pares, las de productores que al igual que ella también demandan apoyo y muestran disposición para transformar al campo tlaxcalteca. Al menos, ese es su anhelo.