RETORNO DEL GASTO O LA INVERSIÓN.

Una de las mayores dificultades de los actores políticos es ponerse de acuerdo si la educación es un gasto o una inversión. Para algunos, primero es satisfacer las necesidades primarias y después la educación, para otros es al revés.

El magisterio mexicano, a veces se identifica como parte de la inversión que requiere hacer el país para lograr un mejor y mayor desarrollo, pero actúa como si representara un gasto y pierde la visión de lo esencial para dedicarse sólo a lo laboral.

El regreso de las vacaciones siempre es muy notorio, y más en una entidad como Tlaxcala, en donde la economía y la cultura cotidiana está muy relacionada con la educación y en particular con la profesión de maestro.


Se llega a discurrir que en Tlaxcala no existe una sola familia en donde no haya un maestro. La diáspora tiene que ver más con la cantidad de docentes que se encuentran distribuidos en la geografía nacional que con la salida de las 400 familias.

El día de hoy regresan alrededor de 400 mil personas ligadas directamente a las instituciones educativas: 364 mil estudiantes y 23 mil maestros, a los que se suman todas las actividades formales e informales alrededor de la escuela.

282 mil 967 estudiantes y 16 mil 770 profesores de la educación básica, 52 mil 465 adolescentes y 2 mil 914 profesores de nivel medio superior, y 30 mil 66 jóvenes y 2 mil 961  profesores de la educación superior.

La cantidad de personas denota la importancia, pero lo más significativo es la tarea, la función que tiene esa institución, preparar, no el futuro sino el presente y ahí es determinante la percepción del magisterio como inversión o gasto.

Lamentablemente las prácticas desarrolladas como sector del partido en el gobierno hicieron que el magisterio modificara su profesión principal por el sindicalismo y la militancia política, de la que ahora es difícil salir.

La globalización hará que la migración del sur al norte se incremente, simple y llanamente para sustituir a la población que envejece, pero aun ahí el tránsito sólo será para quienes tengan altos niveles educativos y ya estamos en desventaja con China e India.