Reciclar, disfrazar, falsificar

Reciclar es: 1) someter un material usado a un proceso para que se pueda volver a utilizar. 2) poner al día a profesionales o técnicos para que actúen en otra especialidad y, 3) someter repetidamente una materia a un mismo ciclo, para ampliar o incrementar los efectos de éste, explica Sábila mientras adquiere algunas prendas de segunda, de ropa americana, dice ella.

La cultura wiki es más clara en la definición dice Malinche, quien ha sido formada en la cultura del con-su-mismo: “El reciclaje es un proceso cuyo objetivo es convertir deshechos en nuevos productos para prevenir el desuso de materiales potencialmente útiles.”

Xóchil, que en eso del reciclaje sabe lo suficiente, afirma que: “el reciclaje transforma materiales usados, que de otro modo serían simplemente desechos”.


A qué viene tanta insistencia con eso del reciclaje, pregunta Tránsito que no entiende por qué le dan tanta importancia a algo que se ha hecho desde siempre en las familias de los pobres pero no miserables. El pantalón, la camisa o los zapatos que deja el hermano mayor  se hereda al siguiente y luego al siguiente, hasta que no es más que una bola de parches que ya no caben en la tela original, si es que algo queda de ella.

No se trata de ese reciclaje, explica Sábila, sino del reciclaje político, el que se daba ocasionalmente, pero que a partir de 1998 desencadenó un movimiento local y nacional que hoy tiene a los ciudadanos en la confusión cuando acude a depositar su voto durante la jornada electoral. 

Malinche explica que antes de la alternancia, era muy difícil que un político se saliera del PRI, porque eso lo condenaba al ostracismo y era tratado como un delincuente. Quienes se encontraban en la oposición lo hacían a costa de su propia vida. Pero vino la alternancia y eso dejó de ser un riesgo. Se convirtió en una moda.

Reciclar es un deporte (subtitulo)

Los chapulines o alambristas, asegura Xóchil fueron designados con ese nombre a los políticos, sobre todo del PRI que vieron en la alternancia la oportunidad de alcanzar sus sueños que la disciplina priista les había impedido y por eso saltaron, siempre con red de protección, hacia el PRD, PAN y a todos los partidos chiquitos.

Reciclar se ha convertido en un deporte, asegura Sábila, sobre todo porque ahora no se corre ningún riesgo al estar en un partido político y ser candidato por otro y luego saltar a otro, hasta cumplir el ciclo y regresar otra vez al partido en el que se militó la primera vez o se negó la militancia que siempre se ejerció sin asumirlo.

Malinche afirma que buena parte de la clase política vergonzante que salió del PRI  para irse al PRD se dio cuenta de que en menos de 10 años se podían hacer de fortuna, asumiendo una militancia que nunca habían tenido y rechazando esa militancia cuando ya no era rentable.

Xóchil reclama que eso no es potestativo del PRD, así sucede por ejemplo con el PAN, cuando muchos priistas se empanizan y se convierten en diputados locales, federales, senadores y hasta se dan el lujo de asumirse en dirigentes de los partidos pequeños.

¡Nombre, nombres! reclama Margarito.

Solo para hacer memoria te doy los nombres del primer gabinetazo de izquierda en 1999, le suelta Xóchil: Gelacio Montiel Fuentes, Minerva Hernández Ramos, Francisco Lobatón Flores, Javier Zamora Alarcón, Miguel Angel Islas Chío, Gisela Santacruz Santacruz, Eduardo Valdespino y León, Eduardo Medel Quiróz, Carlos Esquivel Montiel, Vicente Castellanos Villa, Norma Vita Libreros Bango, José Antonio Aguilar Durán, Rogelio Espinoza Osorio, Alejandro Paredes Méndez, Felipe Sánchez Lima, Elizabeth Muñoz Vázquez, Martín Rodríguez Lima, Celina Pérez Rodríguez, Patricio Lima Paul, Rocío Reynoso Ortega, Janet González Pedraza, Jorge Ramírez Solano, Fabián Pérez Flores, Alfonso Brito Sánchez, Silvia Olivares Sánchez, Carlos Téllez Tello, y Alfonso Macías Laylle.

Ahí te van los panistas, se ríe Malinche: Adolfo Escobar Jardines, Sergio González Hernández, Juan Méndez Vázquez, Andrés Hernández Ramírez, Humberto Alba Lagunas, Wilfrido Domínguez Peña, Miguel Ángel Islas Chío, Alejandro García Arenas, Daniel Herrera Murga, Leopoldo Zarate Aguilar, Pedro Flores, Edilberto Sánchez Delgadillo, Perla López Loyo, Ignacio López Sánchez, Amado Benjamín Ávila Márquez, Evangelina Paredes Zamora, Héctor Vázquez Galicia, Elia Sánchez González, Fabián Pérez Flores, Julián Velázquez Llorente, Constantino Quirós Pérez, Jaime Xicoténcatl Corte, J. Guadalupe García López, Esperanza López Lara, Rubén Flores Leal, Domingo Ahuactzi Fernández.

Para que no se te olvide, aquí están los que regresaron con el PRI, le suelta Sábila: Anabel Ávalos Zempoalteca, Ricardo García Portilla, Adriana Moreno Durán, Roberto Romano Montealegre, Tomas Munive Osorno, Gisela Santacruz Santacruz, Marco Antonio Mena, Alicia Fragoso Sánchez, Ubaldo Velasco Hernández, Jonathan Bretón Galeazzi, Hugo René Temoltzin Carreto, Noé Rodríguez Roldan, Héctor Parker, Jesús Fragoso Bernal, Anabel Alvarado Varela, Carlos Rojas Gutiérrez, Raymundo Vega y Crespo.

Reciclaje en cuatro etapas (subtítulo)

¿Para qué dan tantos nombres? ¡No todos se han reciclado! Señala molesto Jicotencal.

Sábila le comenta que el reciclaje es un proceso que consta de cuatro etapas: El primer paso es recoger y transportar los productos reciclables. El segundo paso es compactar y transportar, ya que se requiere  crear paquetes para poder llevarlos al lugar donde serán transformados. La tercera etapa es transformar por lo que se requiere limpiarlos para fundirlos, y la cuarta etapa es producir algo nuevo;  esto último es sorprendente  al ver todo lo que se puede hacer con material de desecho.

¿A dónde quieren llegar?, pregunta Margarito.

Malinche le informa que ante las elecciones de 2015 y sobre todo de 2016, en la entidad se ha registrado un gran movimiento de reciclaje político, encabezado sobre todo por priistas, perredistas y panistas que han saltado de un partido a otro o que consideran que la disciplina de su partido no les permite cumplir con sus más caras aspiraciones: ser representante popular o funcionario público.

¿Pero todos los que están en las listas –y las tontas- ya fueron funcionarios públicos?, le reclama Tránsito.

Lo que ocurre –acota Xóchil–  es que es gente muy comprometida con sus paisanos y no quieren dejar pasar la oportunidad de trabajar por ellos, ya que existe constancia de su compromiso, sus resultados y sobre todo el amor que le tienen al puesto, perdón, a la patria chica.

Pero tengan en cuenta que solo se han cumplido las dos primeras etapas del reciclaje, insiste Jicotencal. Veamos, ya se recogió y transportó el material reciclable, se han compactado los paquetes en  Apizaco y Panotla, pero falta ver como se transforman y si se puede realmente hacer algo nuevo con ese material de desecho.

En eso tienes razón destaca Sábila, la formación de la delegación de EPN, permitió recoger los primeros productos reciclables, checa la lista de nombres: Martha Palafox Gutiérrez, Guadalupe Sánchez Santiago, Sinahí Parra Fernández, Angélica Zárate Flores, Anabel Ávalos Zempoalteca, Viviana Barbosa Bonola, César Carvajal González,  Tomás Orea Albarrán, Armando Ramos Flores, Antonio Mendoza Romero, Fernando León Nava, Federico Barbosa Gutiérrez y José Luis Arguijo Torres.

Lo mismo ocurrió en Panotla, afirma Malinche, sólo que ahí parece que se forma un club de No-Es con Noé Rodríguez Roldan a la cabeza, además de Cesar Carvajal González, Antonio Velázquez Nava, Gelasio Montiel Fuentes, José Gilberto Temoltzin Martínez, Fermín Sánchez Varela, Víctor Morales Acoltzi, Juan Juárez Caporal, Cristóbal Luna Luna, Carlos Augusto Pérez Hernández, Alex Ortiz Zamora, Fernando León Nava, Felipe Morales Morales,, Salvador Acoltzi Espinoza, Roberto Núñez Baleón, Antonio Rosas Lezama, Javier Reséndiz Ruiz, Lázaro Netzahuatl, Antonio Flores Conde, Froylán Mendieta, Ernesto García Sarmiento, Fermín Sánchez Varela, Perfecto Xochipostequi, Sergio Mendoza Cano, Víctor Estrada Guevara, Ignacio Tapia e Ignacio López Sánchez.

Pasar a la tercera etapa va a estar muy complicado, no solo porque es casi imposible limpiar el material, sino para encontrar la forma de fundirlos. ¿Cómo formar algo nuevo con todos estos desechos? En fin que la cultura política de Tlaxcala ha hecho del reciclaje un camino para crear algo nuevo porque siente pasos en la azotea con eso de que al mercado electoral es posible que entren nuevos productos.