Qué bien conocen a los candidatos

La semana pasada se llevó a cabo el foro “Diálogo con los candidatos” organizado por el sector privado y lo primero que llamó la atención fue el mensaje directo a los aspirantes a integrar el Congreso de la Unión: “no sean levanta dedos” ni “calienta curules”.

Es lamentable que los empresarios tlaxcaltecas tengan ese concepto de sus representantes populares, el cual no dista mucho de la percepción de la ciudadanía, pues la mayoría de quienes han sido diputados federales o senadores no se han distinguido por ser líderes ni por llevar las riendas en los trabajos legislativos.

El ejercicio impulsado por los organismos empresariales, principalmente por el CET–Coparmex, sirvió para confirmar que los políticos se ciñen a las plataformas políticas de los partidos o coaliciones que los postulan y si bien en algunos temas hay coincidencias con los ejes del Manifiesto México de la Coparmex, en otros no, pero finalmente lo que queremos los tlaxcaltecas es que nuestros representantes en el Congreso de la Unión defiendan nuestros intereses y no los de los grupos políticos  a los que se subordinan.


Lo criticable fue la ausencia de las candidatas a diputadas federales de la coalición Por México al Frente, Guadalupe Sánchez Santiago y Alejandra Ramírez Ortiz. La primera se disculpó porque prefirió asistir al acto de aniversario luctuoso de su padre Emilio Sánchez Piedras y la segunda sólo avisó la noche previa que no acudiría.

En ambos casos, parecería más que imperó el miedo a exhibirse ante la clase empresarial tlaxcalteca, pues basta recordar que Sánchez Santiago no asistió al evento de aniversario luctuoso de su padre en 2016 y ahora sí priorizó ese compromiso. De la descendiente de la familia Ortiz, nos quedamos con las ganas de conocer si tiene capacidad para enfrentar un escenario de este tipo como para que nos represente en la Cámara Baja.

Y sobre la contienda local, no estaría por demás sugerir a las personas que van como suplentes de los candidatos que buscan la reelección que piensen si les conviene ser comparsas de ellos, porque los legisladores con licencia han evidenciado que poco les importa respetar las leyes que ellos mismos aprueban y que pueden más sus intereses mezquinos y materiales.