Publicidad y libros

Hace muy poco tiempo –hará un par de años–, un escritor del cual no recuerdo el nombre hizo un recorrido brutal de medios. Su novela, una especie de thriller que sucedía en el sur de México, la publicaba una enorme editorial española y era una de sus cartas fuertes. Debido a eso habían desplegado cientos de espectaculares en muchas importantes avenidas, en parabuses y bardas. Amén de la cantidad inmisericorde de inserciones pagadas y la gira de medios que lo llevó a programas de radio, lo mismo con Marta Debayle que al Weso. Era cosa de encender la radio o caminar por cualquier calle de la ciudad para encontrarse con la novela y su autor; que se sentía Michael Crichton, mezcla de L’enfant terrible de la literatura mexicana.

La novela nunca despegó. Tímidamente se acercó al último escaño del top 10 de alguna de esas librerías especializadas en bestsellers, pero nunca acabó ninguna de esas enormes pilas de libros que piden–exigen las editoriales para mandarte títulos de su catálogo.

La súper novela ahora la puedes comprar por 20 pesos en puestos de revistas y demás sitios de libros de saldo. El novelista ha quedado en el olvido.


Del lado contrario se encuentra la historia de un autor (del cual sí recuerdo el nombre, el cual prefiero guardarme), que se ganó el premio “Frontera de Pa-labras” para ser fichado poco después de que se terminara su contrato, por una pequeña editorial española. Su novela de inmediato obtuvo un lugar en los medios, vía la recomendación de quien se encontraba con ella. Los elogios llegaron poco a poco. Su segunda novela sólo confirmó su talento, a la que sumó una tercera. Huelga decir que tiene ya lectores que esperan lo nuevo de su producción
Sus libros nunca llegan en cientos pero sí se venden así. Es lo que se dice en términos editoriales un long seller. Rulfo, Paz, Ibargüengoitia, Pacheco, Serna entran en esta categoría. Libros que se siguen leyendo, que año con año la gente sigue buscando y que no necesitan tener planas pagadas en revistas o entrevistas en noticieros. Libros que le apuestan a su estructura, libros sinceros, en pocas palabras.




Leave a Reply

Your email address will not be published.