Proyectarán en pantalla agresiones hacia migrantes a su paso por Tlaxcala

Comprometido con la búsqueda de una verdad real, Rogelio Merling realiza un documental sobre la complejidad a la que migrantes centroamericanos se enfrentan a su paso por México y centra la investigación en el albergue “La Sagrada Familia” de Apizaco.

Rescata la historia de vida de personas que, en grupo, realizan un largo viaje al cruzar por este país. Testimonios de “vivencias, sentimientos y emociones, dentro del microcosmos” de esta casa ubicada estratégicamente al pie de las vías del tren.

“Son distintas voces que al final forman un coro y piden justicia, solidaridad, hospitalidad, respeto a sus derechos humanos y trato digno”, expresa el investigador.


Hace memoria de la primera vez que llega a este sitio: “Nos quedamos varios días, dormimos aquí con ellos, platicamos. Es una manera de que ellos vean que somos parte, que no nos vean diferentes”, cuenta el también catedrático en el Departamento de Comunicación de la Universidad Iberoamericana, en la capital del país.

Precisa: “Llevo más dos años viniendo aquí. Empezamos primero como una práctica de la materia Taller de Investigación Aplicada, con el tema de migración que estoy impartiendo”.

Primero –indica- lo hicimos de una manera exploratoria; después surgió la idea de seguir y hacer un documental que se centrara en el albergue y reflejara la problemática de la migración centroamericana que pasa por México.

Como realizador de este documental, Rogelio observa, cuestiona y sintetiza una realidad que registra y documenta en imágenes y sonidos para transformarla en un medio de comunicación.  Complementa dos disciplinas, la investigación y el cine documental “en una sola expresión donde la mirada del investigador contribuye a comprender y describir el mundo a través de la cámara”.

Cuando entramos a este albergue –expone-, descubrimos que no solo podría quedarse en un trabajo académico-escolar, sino que tendría que crecer más, debido a la problemática tan compleja en torno a los migrantes.

Repasa las expresiones de odio y racismo por parte del presidente estadounidense Donald Trump, en el sentido de que los mexicanos no eran bienvenidos en su país, además de tildarlos de violadores y asesinos y de hacer un llamado a construir un muro, pagado por esta misma población a la que denigró, pero que no causó molestia alguna en el gobierno de la República.

Frente a estas manifestaciones, Merling comparó el trato que en México se le da a centroamericanos cuando cruzan este territorio. “De forma paradójica –acentúa-, aquí también está sucediendo”.

Alude a informes de la Red de Migrantes que muestran “que más de medio millón de  centroamericanos viajan en La Bestia y los accidentes son cotidianos; dice que 80 por ciento de mujeres y niñas que pasan por este territorio hacia Estados Unidos, son violadas en el camino. En el rubro de secuestros, la Comisión Nacional de Derechos Humanos reportó 11 mil 333 casos de abril a septiembre del año 2010 y que han desaparecido más de 120 mil”.

Merling refiere que la Ley de Migración aprobada en 2011, establece en el artículo 52 que se dará estancia a extranjeros que se encuentren en el supuesto de ser objeto, víctima o testigo de algún delito cometido en territorio nacional.

“En este punto, en una entrevista al padre Elías Dávila (representante del albergue) me dijo, del dicho al trecho hay un gran trecho, puede haber ley pero no se lleva a cabo”.

-¿Qué has percibido en estos dos años de trabajo?.

-Son muchísimas cosas. Todo lo que narran. Partimos de un método que se llama las narrativas vivenciales, ahí nos empiezan a narrar la historia, por qué y cómo salen, cómo cruzan, todo lo que les pasa. Nos han contado cosas muy, muy trágicas, desde violaciones, trata, secuestro, expone.

El documentalista e investigador da cuenta de las modificaciones que al paso del tiempo se han realizado al albergue de migrantes. Específicamente del área destinada a farmacia y consultorio, donde charla con La Jornada de Oriente.

“Hace más de un año entrevistamos a un nicaragüense que tramitaba su visa humanitaria, quien al llegar a Tlaxcala le disparan, la bala entra por la espalda y sale por el pecho, le atraviesa el pulmón, estuvo más de 20 días en coma y 12 días en convalecencia”.

Pero todo el documental no va a ser trágico, pues “también tiene su parte alegre”, aclara.

“Una vez llegamos al albergue y había un grupo de afrohondureños. Empezaron a cantar y  a bailar, y a jugar futbol. Hay una combinación entre momentos festivos que el migrante aún no pierde y la parte y dramática”.

El egresado de la Escuela de Cine de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es autor de otros documentales.

“Hice uno sobre derechos humanos, otro de los enfermos de Sida (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) , uno de los pepenadores de tiraderos de basura, alguno sobre un pueblo de Aguascalientes, San José de Gracia, que al construir una presa quedó inundado”.

Paralelo al del albergue realiza otro relativo a una persona transgénero, “quien va a cambiar de mujer a hombre, es un tema interesante que surgió  a raíz de la marcha nacional del Frente por la Familia, del mes de septiembre del año pasado, lo que detonó más discriminación, más agresión y más violencia hacia la comunidad homosexual”.

En el transcurso de su trabajo de investigación ha percibido que persiste “mucha discriminación” por parte de la sociedad mexicana hacia sectores específicos de la población.

“Hay mucha homofobia y hacia los migrantes hay mucha exclusión, ellos lo cuentan,  los ven menos y eso es terrible, porque finalmente venimos de la misma raíz. La policía o el agente (del Instituto) de Migración al ver que una persona es centroamericana, dice, este o ese es menos que yo”.

Rogelio Merling realza el vínculo entre el cine documental y los problemas sociales “y cómo este tipo de arte se involucra y los refleja en la pantalla, los expresa”.