Profepa, ¿pasiva o activa?

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha estado muy activa con actos de clausura en el presente año, en aras de que se cumpla la legislación en materia ambiental.

En su bitácora aparece la clausura de dos empresas, una en Tlaxco y otra en El Carmen Tequexquitla, así como la planta de tratamiento del parque de Ciudad Industrial Xicohténcatl (CIX) I

Ya son 20 días que la planta de tratamiento de CIX I fue clausurada por Profepa y hasta este día se desconocen las acciones que ha emprendido el gobierno estatal para levantar esta medida impuesta por la autoridad federal en lo que es el principal punto de producción industrial de Tlaxcala.


20 días es un periodo amplio como para que un parque industrial no tenga en operación su planta de tratamiento, por lo que habría que preguntar a dónde han ido a parar las descargas residuales de las empresas en este tiempo y por qué no se ha levantado esta sanción, sobre todo si el fondo del problema es de tipo administrativo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

La inacción del gobierno tampoco es de extrañar para atender este asunto, quizá el Centro de Servicios Integrales para el Tratamiento de Aguas Residuales del Estado de Tlaxcala (Csitaret) aún está en espera del Plan Estatal de Desarrollo (PED) para definir las acciones que debe emprender sobre las plantas de tratamiento.

Pero la actividad de Profepa también debe extenderse a otros sitios del estado para sancionar la afectación al medio ambiente, pues a lo largo del cauce del río Atoyac hay infinidad de empresas que contaminan y generan un grave impacto al ecosistema y a la salud de las personas, pero de esta zona no se ha informado nada en cuanto al cumplimiento de la legislación por parte de las industrias.

Y esto cobra relevancia porque la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió la Recomendación 10/2017 sobre la violación a los derechos humanos a un medio ambiente sano, saneamiento del agua y acceso a la información en relación con la contaminación de los ríos Atoyac y Xochiac y sus afluentes, y entre las instituciones señaladas está la Profepa.