Privilegios del poder. La primera orden: mandar a volar a Los Gavilanes

Privilegios del poder. La primera orden: mandar a volar a Los Gavilanes

Privilegios del poder. La primera orden: mandar a volar a Los Gavilanes. El presidente de la república ordena al Gobernador de Tlaxcala: Crear la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx). En contra de su voluntad. Pero como buen “Zorro Plateado” cuida de no transformar el Instituto de Estudios Superiores de Tlaxcala (IEST).

La Ley Orgánica de 1976 reserva el derecho del ejecutivo local para designar al primer rector de la UATx. Para ello, cita al Consejo Técnico del IEST. Les propone una terna de la que designa a Luis Carvajal Espino.

El rector Carvajal Espino ratifica a los directores de las escuelas de Enfermería, Derecho, Ciencias de la Educación, Odontología y Comercio. Que pasan del IEST a la UATx. Cita a los mismos para realizar la primera sesión del Consejo Universitario.


El único reducto del grupo dirigente del IEST y Los Gavilanes en la UATx es la Escuela de Comercio. El primer acto del rector. Bajo el argumento de que quién la dirige no cuenta con un título acorde al departamento. Es destituir al director en el Consejo Universitario para designar a un perfil acorde.

La decisión recae en quien no es  contador, ni administrador, ni economista.

El primer rector de la Universidad será designado por el ciudadano gobernador

Los integrantes del Consejo Técnico del IESE son recibidos en el salón rojo del palacio de Gobierno. El gobernador les presenta una terna de donde designa al primer al rector de la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Tal como lo refiere el segundo transitorio de la Ley Orgánica.

El Dr. Luis Carvajal Espino es docente de la escuela de enfermería. En las reuniones donde de discutió el proyecto de la universidad, había destacado su participación. Por lo que era considerado un buen prospecto.

La terna se complementa con los abogados Joaquín Cisneros Molina y German Escobar Ramírez. El gobernador inclina su decisión por el médico Luis Carvajal Espino.

Cuando termina la sesión del consejo, los directivos del IEST hacen acto de presencia en el consultorio del recién designado. En la esquina de avenida Juárez y Lardizábal. En la parte alta de la farmacia Ocotlán.

Después de felicitarlo le preguntan cómo quedaría la administración. La respuesta los deja atónitos. ¡No tengo porque informarles! ¡No les debo nada! El gobernador fue quién me eligió. En el baño del consultorio se encuentra un mensajero del gobernador.

A pesar de ello logran colar a uno de los suyos en la oficialía mayor: Dionisio Soriano Gaspariano, que no dura mucho y es sustituido por Guillermo Vigueras García.

La primera sesión del H. Consejo Universitario

En la primera quincena del mes de diciembre, el rector, una vez que había designado al Secretario General: Dr. Luis Antonio Angulo Montejo. Al staff de rectoría: los estudiantes de derecho José Antonio Martínez como secretario particular, Luis Ervey Sánchez Márquez como oficial mayor,  Lic. Rubén Contreras Santiago –sobrino del gobernador- como Jefe del departamento jurídico.

Procede a realizar la primera sesión del Consejo Universitario (15XII1976), para “ratificación o rectificación de los coordinadores de división, directores de departamento y voto de confianza a los nombramientos efectuados por el Rector del personal directivo de la rectoría”

El primer pase de lista es para los coordinadores como se había anticipado. En la división del área biomédica a Manuel Aguilera Arroyo –Director de Servicios Coordinados de Salud Pública en el Estado- y en la de Ciencias Sociales a Germán Escobar Ramírez.

Derecho: J. Asunción Caballero (Director), Daniel Corona Sánchez-sobrino del gobernador y magistrado del Tribunal Superior de Justicia- (consejero maestro) y Edmundo Flores Meza (consejero estudiante)

Ciencias de la educación: Prof. Ernesto Larios López (Director), Prof. Erubiel Barrientos Pinzón (consejero maestro) y Ciro Cano Carro (consejero estudiante).

Comercio: Lic. Antonio Juárez García (Director), Antonio Flores Gracia (consejero maestro) y Sergio Yáñez Ramírez (Consejero estudiante)

Odontología: Dr. Elías Ramírez León (Director), CD: Oliva Ríos Pérez (consejera maestra) y Catalina Espinosa Muñoz (consejera estudiante)

Enfermería: Enf. María de los Ángeles Flores Lira (Directora), Enf. Gertrudis Morales Flores (consejera maestra) y María Mercedes Sánchez Gutiérrez (consejera estudiante).

Privilegios del poder. La primera orden: mandar a volar a Los Gavilanes

Dado que la Escuela de Comercio es la única que nace en el seno del IEST, y juega un papel importante en la movilización por la transformación del IEST en Universidad, se procede a desmantelarla.

El pretexto se encontró en la solicitud que hace el rector para ratificar o rectificar los nombramientos. Aunque algunos consejeros intervienen para destacar que la Ley Orgánica “le concede al rector amplias facultades para nombrar a sus colaboradores”

Carvajal Espino señala que prefiere que el Consejo sancione “expresando su aprobación o rechazo sobre cada uno de los nombramientos” y se procede a realizar la designación de los coordinadores y los directores:  derecho, ciencias de la educación, odontología, enfermería.

Hasta que llegan a Comercio: “En cuanto al departamento de Comercio. El Srio General expuso que, de acuerdo con lo solicitado por el C. Coordinador de la División de Ciencias Sociales, por los escritos de los alumnos de la propia escuela y los maestros de la misma, en cuanto a que el actual director no era contador público titulado, ni licenciado en administración o economía, sino licenciado en derecho, no era la persona propicia para dirigir el departamento de comercio”.

“La rectoría atendiendo a las justas peticiones de la comunidad de comercio, propuso, por lo tanto, una terna integrada por los siguientes profesionales: CPT Héctor Vázquez Galicia, CPT Luis Héctor Aguilar Mendieta y Lic. en Economía Javier Lima Paredes”.

Le dan las gracias al Director de Comercio

“El. C. Director de Comercio expresó su inconformidad, ya que se le había girado un oficio en fecha reciente confirmándolo en su cargo y las razones que se aducían no eran suficientes, ya que él había dirigido eficientemente la Escuela durante 4 años, desde su fundación…”

“El Rector expreso que no se trataba de ninguna manera de algo personal, sino de poner en cada puesto directivo de la Universidad, a las personas más adecuadas ya que así se necesitaba sobre todo en el momento actual en que la Universidad Autónoma de Tlaxcala está en su fase de organización y planeación, por lo que cada nombramiento implica una gran responsabilidad, y por sentirlo así, había renunciado a su derecho de nombrar directamente al sustituto del Lic. Juárez García, proponiendo una terna al Consejo para que este escogiera a la persona que considerara más apta para dirigir al multicitado Departamento

Finalmente reconoció la capacidad del Lic. Juárez G. y le dio las gracias por la colaboración que hasta ese momento había brindado.”

Aunque los consejeros maestro y alumno del Departamento de Comercio se expresaron a favor de su director, el “Srio Gral dio por terminados los alegatos, pidiendo a la asamblea se expresara a favor o en contra de la propuesta de Director del Departamento de Comercio. Se hizo la votación correspondiente, habiendo 15 votos a favor del cambio y 3 en contra” –los del director, consejero maestro y alumno de comercio-

La persona adecuada y apta no era contador, ni administrador ni economista

“Por lo que se procedió al acto seguido de elección del nuevo director de Comercio. El Dr. Angulo, Srio Gral., pidió a la asamblea que expresara su voto levantando la mano si era a favor y dejándolo en esta posición, al decir el nombre del candidato propuesto. En primer lugar, se nombró al Lic. Javier Lima Paredes, habiéndole hecho a su favor un recuento de 14 votos que suman los dos tercios necesario más dos votos adicionales, por lo que se consideró innecesario nombrar a los otros dos candidatos”

Lo sorprendente de la elección, es que Javier Lima Paredes no tenía ninguno de los 3 títulos que le demandaron al director, no era contador público titulado, ni licenciado en administración, ni licenciado en Economía. Lo bueno es que como había señalado el Rector: “no se trataba de ninguna manera de algo personal.” La rectoría le otorga los privilegios del poder para mandar a volar a los Gavilanes.