El primer debate presidencial

El próximo domingo 22 de abril tendrá lugar el primero de los tres debates en los que participarán los candidatos a la Presidencia de la República, que se celebrará en la Ciudad de México. Los otros dos tendrán como sedes Tijuana y Mérida, en los meses de mayo y junio.

Pensados como ejercicios cívicos para que los contendientes den a conocer a los electores y confronten entre ellos sus propuestas y proyectos de gobierno, el del próximo domingo difícilmente cumplirá esos propósitos dadas las circunstancias en las que llegan los cuatro aspirantes a dirigir los destino de México por los próximos seis años.

El hecho de que exista un candidato puntero, al que diversas encuestas le dan un importante margen de diferencia con respecto a quien ocupa el segundo lugar, ha provocado que en las últimas semanas sus contrincantes dirijan contra él descalificaciones un día sí y el otro también, con la intención de “desenmascararlo” ante la opinión pública y tratar de reducir la intención del voto a su favor.


De ahí que se prevea que los candidatos que se encuentran debajo en las encuestas electorales utilizarán parte de su tiempo destinado en el debate para intensificar sus descalificaciones hacia quien por el momento encabeza la simpatía ciudadana. Más que alistarse para presentar sus propuestas de gobierno, es posible que se esté preparando una revelación bomba, pues ésta tiene más probabilidades de quedar grabada en la mente del electorado.

De ser este el caso, los candidatos estarán dando una muestra más de considerar que la población mexicana es inmadura y sin capacidad de reconocer y discernir lo que le conviene; además, si de algo está cansada la sociedad es precisamente de espectáculos político–electoreros que, por otro lado, pueden resultarle contraproducentes a quienes los ejecuten.

Toca pues a quienes decidan ver el debate presidencial del próximo domingo, lo hagan con ojo crítico y haciendo a un lado su filiación política, para refrendar o tomar una decisión sobre el sentido de su voto.