PRI, PRIISTAS Y PRIISMO. EXIGENCIA POLÍTICA A LA TECNOCRACIA

PRI, PRIistas y PRIismo

PRI, PRIistas y PRIismo. A partir del cambio de presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Tlaxcala ha sido visitada por los dirigentes de las organizaciones que integran el partido. La exigencia es que la militancia se haga cargo del proceso electoral.

La maquinaria electoral ha hecho acto de presencia. Durante toda la campaña electoral no se habían registrado eventos masivos, porque ello iba en contra de la visión del nuevo PRI. El tricolor moderno liderado por los tecnócratas.

El resultado de los estudios demoscópicos mantiene en un lejano tercer lugar al candidato ciudadano que pidió a los priistas que lo hicieron suyo, pero no es sino hasta el 2 de mayo, en el que el PRIismo asume el control de la campaña.


Dos temas han sido recurrentes. La unidad: “las diferencias se procesan con madurez, con generosidad” y “manteniéndonos unidos somos invencibles”. El trabajo de la maquinaria: “tenemos la estructura política nacional para remontar retos y vencer desafíos”.

Las visiones y grupos que cohabitan al interior del PRI hacen que, durante los últimos años, se haya dividido entre quienes se consideran como políticos y aquellos que se sienten más cercanos a la tecnocracia.

Lo cual no es privativo del tricolor. Esa ha sido la tónica de las administraciones de la alternancia y a ellos se han entregado las posiciones de representación popular. Lo que nulifica un elemento fundamental de la relación política: gestión social.

Si durante los tiempos de la alternancia surgió un priismo vergonzante, ahora parece que hay un priismo temeroso, medroso, espantadizo. Los priistas no quieren dar la cara porque saben que en 2021 pueden quedar fuera del gobierno.

El aprendizaje logrado entre 1998 y 2016 muestran que no importan partidos, ideologías o grupos. Solo sobrevive aquel que brinca hacia el candidato puntero. Como resultado, hoy cada vez más priistas se vuelven morenistas. Le apuestan al 2021. Parece que al PRI, PRIistas y PRIismo no les importa 2018.