PRD, entre golpes y caída libre

Un verdadero entuerto y en un tobogán de caída libre parece ser en el que está inmerso el PRD, que este fin de semana tuvo definiciones que dejó damnificados y seguramente una serie de litigios habrán devenir en cascada. Gelacio Montiel Fuentes es el pagano de ello. Quizá la falta de operación local, centrarse a su referente nacional o soberbia, le han pasado factura.

El sábado por la noche, la dirigencia nacional le confirmó que el PRD priorizará mujer para encabezar la fórmula al Senado de la República, determinación que lo dejó fuera de la contienda electoral.

También este fin de semana, a lo perredista, entre golpes, patadas bajas y uno que otro coscorrón, el sol azteca definió sus candidaturas a diputados locales por ambos principios, siendo designados como candidatos tres de sus cinco legisladores locales. Nahúm Atonal Ortiz y Floria María Hernández se quedarán sin buscar su continuidad en el cargo.


Mientras que de último momento, de manera sorpresiva, Alberto Amaro Corona fue incluido en la lista plurinominal en segunda posición, pues aunque ganó la elección interna para repetir en esa posición que hoy ostenta, fue colocado en segundo lugar para cumplir con las disposiciones de los órganos electorales que ordenan que sea una mujer la que encabece la lista plurinominal. Por ello, Laura Flores Lozano, ex secretaria de Finanzas del PRD e integrante de Red Joven, fue priorizada y aseguró su inclusión en la próxima Legislatura.

En todas las designaciones no hubo nominaciones a favor del grupo de Gelacio Montiel. Su nuera Rita González Ruiz fue situada en la tercera posición y su hijo Geovanni Montiel López se ubicó en el cuarto sitio, ambos sin posibilidades de llegar a la Cámara de Diputados local.

Y no solo eso, también la dirigencia perredista sufrió modificaciones en su estructura. El Consejo Estatal del sol azteca decidió hacer una limpia y aunque la consigna era desterrar todo lo que oliera a Gelacio Montiel, al final su hijo Geovanni Montiel López siguió en la cartera de Asuntos Electorales.

Bajo este esquema, el PRD va en un tobogán y de no cambiar las acciones, una nueva escisión se dará, lo cual los pondría en la antesala de convertirse en un partido marginal.