Infantes mueren más por causas evitables que por violencia en Tlaxcala: Bucio

Ricardo Antonio Bucio Mújica, secretario ejecutivo del Sipinna, firmó este martes el Acuerdo de Voluntades Intergubernamental para la Implementación de la Estrategia de Atajos por las Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Tlaxcala. Foto:Alejandro Ancona/La Jornada de Oriente

En Tlaxcala, la mortalidad de niños y adolescentes fue 420 por ciento más por causas evitables, como el trabajo peligroso o accidentes, que por violencia y el crimen organizado, en los últimos seis años, señaló Ricardo Antonio Bucio Mújica, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna).

Asimismo, advirtió que la violencia corporal hacia este sector “está muy normalizada”, lo cual genera que, a nivel nacional,  actualmente se cometan más de tres asesinatos de infantes por día en sus hogares, lo cual” es inaceptable”. Hace seis años la tasa era de 4.5 por día, “apenas la hemos disminuido”.

Bucio Mújica estuvo en esta entidad para firmar el Acuerdo de Voluntades Intergubernamental para la Implementación de la Estrategia de Atajos por las Niñas, Niños y Adolescentes del estado de Tlaxcala.

Señaló que si bien el estado tiene una “de las mejores tasas” del país en cuanto a embarazos en adolescentes, al ocupar el lugar 26, por otra parte presenta estadísticas que preocupan en cuanto a peso y talla baja (desnutrición) en menores de cinco años de edad, pues la tasa creció tanto en el ámbito rural como en el urbano, en los últimos 10 años.


Por ello, los gobiernos estatales serán invitados a crear una comisión de primera infancia, para atender este problema a través de una política específica para ese segmento de la población y que integre otros aspectos como acta de nacimiento, registro electrónico en los hospitales, vacunación, educación y otros, mencionó.

Precisó que a dos años de su creación, el Sipinna está en proceso de construcción, pero ha comenzado a identificar y a implementar acciones en una serie de problemáticas en personas de cero a 17 años de edad.

“Hay muchos adolescentes en conflicto con la ley, incorporados al crimen de distintas maneras; además, tanto niños y adolescentes tienen por lo menos 10 puntos más de pobreza y carencias sociales que los adultos, pues tienen menos cobertura de seguridad social y de salud; viven en hacinamiento y con escasez alimentaria”.

Resaltó que hay mediciones que reflejan avances, pero todavía son insuficientes. Citó que en el año 2000, en Tlaxcala había un promedio de 20 niños que morían por cada mil nacidos vivos y que al año 2015 la tasa disminuyó a 13 por cada mil.

El funcionario federal acentuó que este sector requiere de cuidados en el acceso a redes sociales y seguridad pública, además, atención en casos de acoso escolar. Expuso que en Tlaxcala, “mueren, en un sexenio, 4.2 veces más, es decir, 420 por ciento más niños y adolescentes, que muertos por violencia y el crimen organizado”.

Ante este panorama –asentó-, hay un foco claro en atención a la violencia, a través del gabinete de seguridad, con equipamiento, seguro, un fondo de aportaciones, convenios con las fuerzas armadas, “porque nos preocupa el crimen”, subrayó.

“Pero tenemos 420 por ciento más de niños y adolescentes fallecidos en el mismo periodo por causas evitables, por el trabajo peligroso, o como jornaleros agrícolas, por accidentes y muchísimas situaciones que no dependen del DIF” u otra institución, sino de cada una de las autoridades, a fin de evitarlas a través del trabajo corresponsable de delegaciones federales y dependencias estatales.

“Justamente se requiere que haya un sistema de protección que vea el conjunto de los indicadores y de las autoridades de los tres niveles de gobierno responsables de atenderlas”, pero –agregó- el reto principal en el país es la cultura social.

“Hemos creído como gobiernos que atendiendo a los adultos que atienden a los niños, en automático funciona bien, pero los indicadores dicen que no, además hay una perspectiva patrimonialista, los adultos creemos tomar las decisiones sobre los infantes y solemos confundir afecto con violencia”.

La apuesta del Sipinna es que la totalidad de los derechos solo se puede cumplir con la corresponsabilidad de las instituciones públicas, para evitar, entre otras cosas, el turismo y la pornografía infantil.

“A los niños y adolescentes se les quiere dar el más alto nivel de prioridad política y social”, realzó Bucio Mújica, por lo que deseó éxito a esta estrategia para que descubra las carencias, omisiones y problemas de la política pública, que a su vez genera dificultades en este segmento que representa 33 por ciento de la población, a efecto de modificar la visión de la sociedad.

Este acuerdo fue signado por representantes de los gobiernos federal y estatal; por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) y el Ejército Mexicano, así como por los Poderes Legislativo y Judicial, en un acto realizado en un salón del Centro Expositor “Adolfo López Mateos” .

Tito Cervantes Zepeda, titular de la Secretaría de Gobierno (Segob), quien acudió en representación del mandatario Marco Antonio Mena, refirió que el estado implementará acciones inmediatas, para garantizar y salvaguardar los derechos de niñas, niños y adolescentes, a fin de que tengan un presente y un futuro dignos.