Por Sol y por todas

Este fin de semana, la fotoperiodista María del Sol Cruz Jarquín fue cobardemente asesinada cuando cubría los eventos de la candidata a edil Pamela Terán Pineda. Sol estaba ahí, porque fue obligada a realizar esa actividad ante la amenaza de perder su trabajo; para Sol exigimos justicia sin impunidad.

El espacio público puede ser considerado como “un lugar donde coinciden y se confrontan relaciones de poder y búsqueda y ejercicio de libertades individuales y colectivas” (Fuentes y Peña 2011, 31); históricamente los hombres han estado en él, diseñándolo, adecuándolo y reinventándolo, según sus propias necesidades e intereses. Con la irrupción paulatina de las mujeres en este ámbito, hemos presenciado diversas formas de violencia contra ellas – desde las sutiles palabras que les desacreditan hasta la ignominia de sus muertes–, toleradas y alentadas ante la colectiva idea de muchos, de defender el territorio que tradicionalmente les correspondía a ellos.

Así, el “ejercicio de libertades individuales y colectivas” deja un panorama desolador en que el aterrador número de víctimas de feminicidos y trata de personas ha sido insuficiente para impulsar una agenda pública con perspectiva de género, de manera firme y contundente. Los añejos privilegios de los varones insisten en prevalecer y se presiona para que la conducta de las mujeres, en el espacio público, sea cuestionada, con el propósito de justificar el daño ante su negativa de permanecer en el silencio al que se les había confinado en el espacio privado. Ejemplos sobran, pero basten ser mencionados los casos de “la manada” en España y “los porkys” en Veracruz.


Si el espacio privado ha sido de gran riesgo para las mujeres, el espacio público lo es de manera atroz. Las mujeres diariamente se enfrentan al acoso y hostigamiento sexual en las calles, en las escuelas, en los lugares de trabajo y en los espacios de toma de decisión. La violencia política por cuestiones de género se ha incrementado y se descalifica que las mujeres encabecen las listas plurinominales en el marco de la paridad dentro de la participación política. En el papel hemos avanzado significativamente, en los hechos enfrentamos grandes resistencias que atentan frontalmente contra la integridad y la vida de las mujeres. Por Sol y por todas, la lucha continuará hasta lograr la igualdad.