Población de abejas ha disminuido 80 por ciento por uso de plaguicidas: Zempoalteca

La aplicación de herbicidas y plaguicidas en los cultivos de Tlaxcala ha provocado la reducción de la población de abejas en aproximadamente 80 por ciento; sin embargo, las dependencias del ramo agropecuario han ignorado las peticiones para que ese tipo de productos sea restringido.

Francisco Zempoalteca, integrante del Grupo Mieles Unidas de Tlaxcala, señaló que esta es  la problemática principal que la apicultura enfrenta en este momento, ya que esas sustancias se usan en cantidades grandes.

“Y –añadió- de pilón” las secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y Fomento Agropecuario (Sefoa), distribuyen insecticidas prohibidos por la Unión Europea (UE).


A pesar de que esos plaguicidas neonicotinoides están vetados en ese continente –subrayó-, en México los introducen y son los que más afectan a nuestras abejas, pues las mata y además, sus residuos pueden encontrarse en la miel, indicó.

Expuso que la contaminación es general, ya que también perjudican al ser humano, porque pueden provocar cáncer. Por ello, apicultores tlaxcaltecas han solicitado cada año a Sagarpa y a Sefoa que no entreguen este tipo de productos a los agricultores.

“Pero esas dependencias no hacen mucho caso, con que tengan la vendimia de esos plaguicidas y entre comillas apoyen al campesino, no les importa tanto los factores destructivos en las abejas”, lamentó.

Sin embargo, afirmó que los apicultores han recurrido al Congreso local y al de la Unión, para solicitar su intervención en esta problemática, efecto de que esos pesticidas también sean restringidos en el país.

“Hasta ahora no se han detectado residuos grandes en nuestras mieles, pero en otros países sí los han encontrado. No queremos que algún día salgan contaminadas las nuestras. Lo cierto que sí han matado a nuestras abejas”, recalcó.

Una de las naciones que exige mayor calidad en la miel mexicana es Alemania, pues 70 por ciento de la producción local es exportada a esa nación y el resto en el país, principalmente en Tlaxcala, Ciudad de México, Puebla, Veracruz, Oaxaca e Hidalgo, apuntó en entrevista durante su participación en el Encuentro Estatal Agroalimentario, organizado por Sagarpa y Sefoa en el Centro Expositor Adolfo López Mateos.

Realzó que a pesar de que en esas entidades también hay actividad apicultora, la miel tlaxcalteca es requerida por su alto nivel de nutrientes y vitaminas. Es denominada “mantequilla” y es “muy valuada”.

Se producen alrededor de 300 toneladas y hay alrededor de 300 productores registrados, en promedio, así como 150 que aún no lo están dentro del padrón local ganadero, dijo.

Pero –advirtió- la producción está en riesgo, no solo por esta situación sino también por los cambios climatológicos, pues en ocasiones la sequía es de una magnitud mayor a lo esperado o hay lluvias excesivas. “Nosotros estamos a expensas del tiempo, al igual que los campesinos que siembran en tierras de temporal”.

Las abejas –explicó- pecorean (recolectan polen y néctar) en este periodo septiembre-octubre, en las flores de rocilla, perilla y de acahual. En el de marzo-abril lo hacen en árboles frutales y posteriormente en los cultivos de calabaza y maíz, que es de donde obtienen alimento para la transformación de la miel.

“El propóleo lo consiguen de la resina de las plantas y sirve como antibiótico, de ahí que se utiliza con fines medicinales alternativos”, abundó.

Francisco Zempoalteca es vecino de la comunidad de Villalta, municipio de Tepetitla de Lardizábal, y se ha dedicado a la apicultura desde hace 35 años, por lo que recomendó a la población consumir todos los productos de la colmena: miel, propóleo, jalea real y polen, porque contienen vitamina A, B y C, potasio y varias propiedades más que en otros alimentos no se encuentran.

Comentó que cada miembro del Grupo Mieles Unidas de Tlaxcala recibe capacitación por parte de Sefoa, ya que es necesaria la innovación. “Esperemos que no se pierda esto porque si las abejas dejan de existir, a nosotros los humanos nos quedarían cuatro años de existencia, ya que estos insectos polinizan el 70 por ciento de toda la vegetación para que esta se siga reproduciendo”, enfatizó.