Piden dirigentes campesinos aumentar a 10 pesos el precio del kilo de maíz

Al comparar la inversión y lo que se obtiene por la venta, el cultivo de este grano “ya no es redituable”, aseveró López Aguilar.

Actualmente sembrar una hectárea de maíz representa una inversión de entre 10 mil 600 y 17 mil pesos, mientras el precio por kilogramo es de tres a 3.80 pesos, lo cual no es redituable para el productor, por lo que dirigentes de organizaciones campesinas demandaron incrementar el valor de este grano a 10 pesos, cuando menos, para detener el abandono y venta de tierras.

Heriberto López Briones, líder estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC), refirió que se necesitan aproximadamente 250 kilos de fertilizante por hectárea y agregó que un bulto de este químico cuesta 500 pesos.

“Esto del paquete tecnológico para una hectárea de maíz se nos va a ir hasta el cielo. Y vamos a estar en el orden de los 10 mil 600 o 10 mil 700 pesos, con las dos fertilizaciones y los trabajos bien hechos”, expuso.


Explicó que en caso de que el rendimiento por hectárea sea cuatro toneladas, con costo de tres mil pesos cada una, el campesino solamente obtendría 12 mil pesos “por todo el trabajo de todo un año; no es redituable”.

El cenecista insistió en que se debe buscar apoyo para el sector social, “porque la gente está perdiendo sus tierras, las está vendiendo, porque no tiene respaldo para sembrarlas. Las que se vendieron para Audi (armadora de autos alemana instalada en límites de Tlaxcala y Puebla), fue un boom que ahorita ya no existe, volvimos a lo mismo”.

Observó que si nada más se beneficia a agroindustrias grandes y no se ayuda “a los de abajo, estamos creando un nuevo latifundio que los explotará, incluso les comparará sus tierras a precios irrisorios”.

Reiteró que esta situación debe cambiar y requirió un programa específico para este sector, pues anotó que la organización social nace con la creación del ejido, pero no se le considera fuerza productiva y solamente una parte es la que se coordina.

Alberto Ávila Montaño, dirigente estatal de la Central Independiente de Obreros y Campesinos Agrícolas (Cioac-Democrática), apuntó que el problema del campo son los costos elevados de producción.

Para sembrar una hectárea de maíz –expuso- se necesitan 14 mil pesos, pero si hay que rentar tractor, hay que tener por lo menos tres mil pesos más. Después, se debe pagar el gasto de cosecha, pues la renta de máquina para esta labor cuesta dos mil 500 pesos por hectárea, esto significa una inversión de alrededor de 19 mil 500 pesos.

“El diesel tiene un precio de aproximadamente 20 pesos y si el maíz lo pagaran a la mitad de lo que vale este combustible, estaríamos bien, por lo menos si aumentara a ese costo, pero así como estamos no nos da para recuperarnos”, enfatizó.

Ávila Montaño expresó que frente a este escenario, en lo personal “me sale mejor darle el maíz a mis puercos que vendérselo a los acaparadores. El precio en la zona poniente del estado es de entre 3.20 y 3.30 pesos, el maíz azulito que es el que nos pagaban mejor, está en tres pesos, muy bajo”.

Lamentó esta situación que afecta a campesinos “porque ya no se puede, nos dan el fertilizante cuando la milpa ya está grande, cuando ya está empezando a jilotear, ya para qué, y además son tres costalitos por hectárea, pero de cuarta categoría, ya ni siquiera es producto bueno que sirva”.

Remarcó que por esta razón “mucha gente vende sus tierras o las deja a medias o de plano ya no siembra”, pero aclaró que no solo es el caso de Tlaxcala, pues en el estado de Sinaloa “están igual”, de hecho, es en los 27 estados del país donde la Cioac-Democrática ha recibido este tipo de comentarios de sus agremiados.

Adrián López Aguilar, de Bases Populares de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA), señaló que en Tlaxcala “hay quienes tenemos 10 o 20 surcos para cultivar. No tenemos hectáreas, pero estamos sosteniendo al campo tlaxcalteca”.

Para mover (sembrar) una hectárea de maíz –indicó- se necesitan 16 mil pesos, “solo hay que hacer cuentas, de tres a cuatro hectáreas cosechadas, si es que nos va bien, ¿en cuánto las van a pagar?, porque el kilogramo está en 3.20 o 3.80 pesos”.

Aseveró que al comparar la inversión y lo que se obtiene por la venta, el cultivo de este grano “ya no es redituable”. De ahí que recalcó que los gobernantes deben asumir un compromiso con el campo y que las políticas públicas se inviertan.