Piden a autoridades acciones para que niños no aspiren a ser tratantes

Participantes de la Segunda Jornada Diocesana de Prevención de la Trata de Mujeres y Niñas realizaron una marcha de la basílica de Ocotlán al ex convento de San Francisco en la capital, donde se leyó un pronunciamiento. Foto:Alejandro Ancona/La Jornada de Oriente

Además de las políticas públicas y acciones para que deje de haber mujeres y niñas enganchadas y explotadas y para que las víctimas de trata accedan plenamente a la atención y justicia que merecen, los gobiernos estatal y municipales deben aplicar las leyes y estrategias necesarias hasta que existan sanciones justas para quienes se enriquecen con estas prácticas y hasta que ningún niño más en Tlaxcala aspire a ser tratante.

Así lo expuso la Comisión Diocesana de Pastoral Social de la diócesis de Tlaxcala en el pronunciamiento público que hizo este jueves en el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas que se conmemora el 30 de julio y a través del cual también alertó a las autoridades estatales sobre la urgencia de implementar un modelo educativo en la entidad que transforme los patrones culturales que permiten la victimización de las mujeres y la construcción de hombres violentos.

De hecho, durante la Segunda Jornada Diocesana de Prevención de la Trata de Mujeres y Niñas, que se realizó también con este motivo en el Centro de Capacitación Integral Luis Munive y Escobar, se advirtió que la prevalencia de este delito está sustentada en los modelos tradicionales de mujer y de hombre, mismos que son fomentados desde la iglesia.


En este mismo foro, la directora del Centro Fray Julián Garcés –integrante de la Comisión Diocesana de Pastoral Social–, Alejandra Méndez Serrano reveló que por densidad poblacional, en 2013, Tlaxcala se convirtió en el estado con mayor incidencia de víctimas de trata de personas, pues el porcentaje fue de 12.65 víctimas por cada 100 mil habitantes, mientras que en la ahora Ciudad de México (CDMX) fue de 3.86 en esa proporción.

Refirió que dicha estadística se encuentra en el Diagnóstico Nacional sobre la Trata de Personas elaborado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en 2013, en el que se ubicó a Tlaxcala como el cuarto estado en cuanto al número de víctimas de este delito en todo el territorio mexicano.

Observó que la situación empeora en Tlaxcala en cuanto a la incidencia de este delito con relación a la población femenina, pues mientras que en CDMX existen 4.89 casos de féminas tratadas por cada 100 mil habitantes mujeres, en Tlaxcala el porcentaje se dispara a 24.49 féminas víctimas de trata por cada 100 mil habitantes mujeres.

Refirió que a partir de un seguimiento hemerográfico realizado por el Centro Fray Julián Garcés, se encontró que entre enero de 2009 y abril de 2017, distintas autoridades detuvieron a 86 tratantes de origen tlaxcalteca; además se identificó que están enganchando a víctimas de 17 estados de la República mexicana.

Los estados donde opera esta red de tratantes son Veracruz, Puebla, Tlaxcala, Morelos, Michoacán, Tabasco, Oaxaca, Nuevo León, Guanajuato, Jalisco, Ciudad de México, Hidalgo, Guerrero, Chiapas, Sinaloa, San Luis Potosí y Sonora.

Expuso que con base en solicitudes de acceso a la información “se sabe” que el gobierno de Mariano González Zarur, de 2011 a 2016, recibió 200 denuncias por trata de personas, de las cuales sólo 13 llegaron a sentencias condenatorias, es decir, el 93.5 por ciento de los casos quedó impune, además se desconoce la suerte que corrieron las víctimas que se atrevieron a denunciar.

Por la vía de acceso a la información, también se conoció que entre 2014 y 2016 se otorgaron licencias para 20 hoteles, 20 autohoteles, 35 moteles, 203 bares y 73 botaneros en los municipios de Tetlanohcan, Tlaxcala, Quilehtla, Ayometla, Acuamanala, Teolocholco, Tlaltelulco, Chiautempan, San Pablo del Monte, Papalotla, Xicohtzinco y Tenancingo.

“Preocupa particularmente el caso de Teolocholco, donde se informó de licencias otorgadas en el periodo señalado a 11 hoteles, tres autohoteles y 19 moteles. Esta preocupación está fundamentada porque el municipio se ubica en un corredor de explotación a pie de carretera y porque no se identifica como un municipio de vocación turística”.

Méndez Serrano recordó que en agosto de 2016, la organización civil Todos para Todos solicitó a la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres por existir violencia sexual y trata de personas en 13 municipios de Tlaxcala.

“Esta solicitud es la consecuencia necesaria de una sistemática política de simulación y del falso compromiso de la pasada administración estatal con la erradicación de este delito”. Además, abundó, el grupo de expertos, responsable de dar seguimiento a la solicitud, elaboró nueve conclusiones y propuestas que debieron ser cumplidas en seis meses por el gobierno del estado, entre noviembre de 2016 y mayo de 2017.

“Hasta la fecha, la actual administración estatal no ha dado pleno cumplimiento a las recomendaciones de los expertos”, observó.

Anotó que si bien en el Plan Estatal de Desarrollo (PED) 2017–2021 del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez se reconoce que Tlaxcala es un estado de tránsito, traslado y explotación de mujeres y niñas, y se admite que “constituye un delito de alto impacto y que es necesaria un área de inteligencia e investigación para realizar acciones efectivas contra la delincuencia”, en realidad minimiza esta problemática.

“Reduce la incidencia de este delito a su presencia a solo un municipio, siendo que existe alguna forma de incidencia en al menos 35 municipios de la entidad. Es importante señalar que el PED está desvinculado de la política pública establecida en la Estrategia Estatal contra la Trata”, indicó.

Recriminó que la administración estatal haya iniciado acciones en esta materia, solo a raíz de la solicitud de la Alerta de Violencia de Género, aunque son actividades “descontextualizadas” y “superficiales”, por ejemplo, “la campaña mediática que busca mostrar el compromiso del gobierno para enfrentar la trata de mujeres y niñas. Sin embargo, parte de lo realizado hasta ahora se limita a cursos de capacitación dirigidos a algunos funcionarios públicos, lo cual, aunque importante no es ninguna garantía de que ellos vayan a mejorar las acciones de prevención, atención, investigación y sanción por parte del gobierno”.

Aunado a ello, expuso que el Ejecutivo estatal promulgó, en contradicción con una sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la Ley para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia de las Víctimas de los Mismos en el Estado de Tlaxcala, aprobada el mes pasado por el Congreso local.

“Una de las principales inconsistencias de esta ley es haber incluido un capítulo sobre las Bases para la investigación, persecución y sanción de los delitos en materia de trata de personas y otro sobre Medidas de protección y asistencia a víctimas, ofendidos y testigos cuando la SCJN expresamente prohibió en septiembre de 2016 a los congresos estatales emitir normas en esta materia”.

Para Méndez Serrano, se requiere que el gobierno de Marco Antonio Mena Rodríguez aplique políticas públicas para lograr que en Tlaxcala no se siga aspirando a ser tratante o se contribuya a la explotación sexual de las mujeres y niñas a través del consumo. “Estos son los verdaderos indicadores de evaluación de la eficacia de la política pública”, pues de lo contrario, se continuará simulando el combate a este delito y los tratantes.

En la Segunda Jornada Diocesana de Prevención de la Trata de Mujeres y Niñas también participaron Yuridia Álvarez Madrid, directora general del Programa contra la Trata de Personas de la CNDH y José Guadalupe Sánchez Suárez, educador, filósofo y teólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Sánchez Suárez dijo que en el tema de trata de personas se ha responsabilizado a las mujeres de esta problemática, pero es un síntoma de la patriarcalización que se vive en la actualidad. Expuso que este delito se está convirtiendo en el modus vivendi de organizaciones que antes solo se dedicaban al tráfico de drogas.

De 2009 a 2017 se detuvieron a 86 tratantes tlaxcaltecas

Anotó que los responsables de este fenómeno son los tratantes, pero también las instituciones que dejan de cumplir sus obligaciones para garantizar a la población seguridad y protección. Consideró que la iglesia ha coadyuvado a la prevalencia del delito, pues ha permitido que continúe el modelo tradicional de mujer y de hombre.

Al término de la Segunda Jornada Diocesana de Prevención de la Trata de Mujeres y Niñas, a la que acudieron integrantes de diversas organizaciones y de iglesias de varios municipios, se realizó una marcha desde el Centro de Capacitación Integral Luis Munive y Escobar, ubicado a un costado de la basílica de Ocotlán, hasta el ex convento de San Francisco, donde se leyó el pronunciamiento.

En éste también se pidió “a los hombres que se han convertido en explotadores: dejen de cometer este delito, no se van a llevar nada, lo único que tendrán en su vida son las manos llenas de sangre por el mal que hacen. Están a tiempo de convertirse”.