Partidos políticos andan de oferta; más acciones y menos discursos

Como de oferta, de ganga, así están los partidos políticos en una especie de barata para ver cuál de los nueve institutos políticos con registro nacional renuncia a mayor monto o porcentaje de recursos públicos a fin de apoyar a los afectados por los sismos ocurridos este mes.

El presidente nacional del PRI, Enrique Ochoa adelantó que a través del INE y la Secretaría de Hacienda ya busca un esquema para donar 25 por ciento de las prerrogativas a los damnificados por el sismo. La propuesta también tuvo su réplica local, el líder priista de Tlaxcala, Florentino Domínguez Ordóñez anunció lo propio.

Los líderes nacionales del PRD, PAN y Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales, Ricardo Anaya y Dante Delgado, respectivamente, que integran el Frente Ciudadano por México, no quisieron quedarse atrás y anunciaron estar en la disposición de renunciar al 100 por ciento del dinero otorgado por el INE de las campañas para 2018.


Para ello, anunciaron que propondrán al Congreso una iniciativa de ley para eliminar al 100 por ciento el financiamiento público a todos los partidos, supuestamente, a favor de las víctimas de los sismos que afectaron el sur y centro del país el 7 y 19 de septiembre.

Morena hizo lo propio al anunciar que “renunciaría (sic, no pueden)” a 50 por ciento de su financiamiento, aunque su líder y cuasi candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador arremetió en contra de sus adversarios al calificar sus propuestas de hipócritas y oportunistas.

El resto de las fuerzas políticas también se ha sumado a estos planteamientos; PVEM, Nueva Alianza, Encuentro Social han coincidido, con sus particularidades, en la necesidad de que el dinero del pueblo, que eso son las prerrogativas, sirva para ayudar a los que han resultado afectados en sus vidas y patrimonios por los sismos.

Pero como la sociedad está cansada de sus promesas y discursos que han quedado en mentiras, deben agilizar las acciones jurídicas para que éstos se concreten, de lo contrario solo serán poses y abusos de esos a los que nos tiene muy acostumbrada nuestra clase política, la que muchas veces ha usado las desgracias naturales para amasar fortunas y sacar mucha ganancia electoral.