Organizaciones sociales recurren a la población para sanear el Río Atoyac

Dentro de esta primera fase del proyecto Ríos Vivos, buscan capacitar brevemente a ciudadanos que en un futuro se comprometan a mantener la constante inspección del tramo que les sería asignado.

Organizaciones sociales han pedido ayuda de la población cercana a la cuenca del Río Atoyac para su saneamiento, ya que las autoridades, tanto de Puebla como de Tlaxcala, no han podido resolver el grave problema de contaminación en dicho afluente, indicó Violeta Trinidad, directora ejecutiva de la organización Dale la Cara al Atoyac.

En marzo del año pasado la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación a las distintas instancias gubernamentales de Tlaxcala y Puebla, por ser omisas de la contaminación por aguas residuales que afecta al ecosistema y las poblaciones que se encuentran en las inmediaciones de los afluentes de la cuenca de Las Balsas; sin embargo, al no tener autoridad frente a los gobiernos estatales, “no pueden meter a la cárcel a los responsables, porque ellos no pueden regular”, aseguró Violeta Trinidad.

Por lo anterior, “Ríos Vivos”, acompañado de asociaciones civiles, realizó el pasado 28 de febrero, en el municipio colindante a Tlaxcala de Santiago Coltzingo, la inspección “piloto” del monitoreo ciudadano “Río Vivo”, con la participación de más de 30 estudiantes y profesores de distintas casas universitarias, para impulsar el proyecto de monitoreo del Río Atoyac, basado en una metodología inspirada en el proyecto de ProjecteRius; ONG de Catalunya que lleva más de 20 años investigando los fluviales de esta zona usando el método “Inspección del río” que ellos desarrollaron.


En apoyo de la bióloga catalana Laia Cerqueda, se explicó que la metodología es fácil de realizar y por lo tanto “sirve para que la población civil vaya al río, haga sus análisis, lo suba a internet y a partir de ahí se pueda generar un informe anual de los estados de los ríos de la región.” Tal monitoreo es “una herramienta que nos da mucha fuerza para ir mejorando la situación ambiental”, garantizó.

Así, dicho proyecto espera lograr, en conjunto con distintas universidades y empresas, un registro del Atoyac por secciones mediante un monitoreo ciudadano del estado ambiental del mismo. Dentro de esta primera fase del proyecto Ríos Vivos, buscan capacitar brevemente a ciudadanos que en un futuro se comprometan a mantener la constante inspección del tramo que les sería asignado.

El Atoyac, que es el tercer afluente más contaminado del país y conforma parte de la cuenca de Las Balsas, de donde también nacen el río Zahuapan y el Alseseca, está contaminado principalmente por descargas industriales, descargas residuales de las casas, la contaminación generada de tirar basura en la calle y “la insuficiente voluntad económica de hacer algo al respecto”, explicó una integrante de Dale la Cara al Atoyac.

Violeta Trinidad denunció que existen personas en distintas comunidades, como San Martín Texmelucan, que desde 1980 están pidiendo que se limpie el río y nadie las escucha, a pesar de que en dicho municipio se hayan presentado numerosos casos de leucemia que podrían derivarse de la contaminación ambiental con la que conviven. Sin embargo, “al no haber un referente histórico en cuanto a los registros de salubridad del lugar, la Secretaría de Salud no lo cataloga como un tema de riesgo a la salud”.

Cabe recordar, que en días pasados un grupo de activistas y ecologistas que integran la comisión técnica Atoyac Río Vivo, denunciaron que el Programa Integral de Restauración Ecológica o Saneamiento de la Cuenca Alto Atoyac, que se incluyó como eje central dentro de las recomendaciones de la CNDH, solo ha servido como un “mero negocio” al no haber resultados que reflejen los más de 5 mil millones de pesos que las autoridades de Tlaxcala y Puebla han invertido para su efecto.

Con este propósito, las distintas organizaciones que conforman Ríos Vivos, invitan a la ciudadanía al primer “Foro y Festival Ríos Vivos Atoyac Xicome”, con el fin de encauzar acciones de restauración para el río Atoyac, desde una plataforma multicultural y multidisciplinaria de arte, ecología, música y cultura, del 17 al 22 de marzo en la CCU BUAP con entrada libre.