Obligan burócratas a diputados a que se comprometan a garantizar sus derechos en 2019

Prácticamente obligados por líderes sindicales y trabajadores, los diputados se comprometieron a atender las demandas de los burócratas en el Presupuesto de Egresos de 2019, en una reunión la tarde de este jueves

Tras la firma de una minuta en la que, prácticamente obligados por los líderes sindicales y trabajadores, los diputados se comprometieron a que en el decreto de Presupuesto de Egresos de 2019 destinarán 364 millones 55 mil 287 pesos a pensiones y jubilaciones de la burocracia estatal, así como priorizar la propuesta del Ejecutivo de dotar de recursos al fondo de Pensiones Civiles y que no haya recortes en educación, los empleados del Estado levantaron el plantón y liberaron el cierre del Palacio Legislativo que iniciaron desde la mañana de este jueves.

Integrantes de diversos sindicatos irrumpieron en el Congreso local para exigir a los diputados reconsiderar los ajustes en el Presupuesto de Egresos de 2019 en los rubros de salud, educación, Pensiones Civiles y la desaparición del Módulo Médico que atiende a los burócratas,

Desde antes de las 8 horas, burócratas de distintos sindicatos llegaron y entraron, uno a uno, al Congreso local, en donde esperaron a sus compañeros, quienes alrededor de las 10 horas se apostaron en el acceso principal del Palacio Legislativo, el cual permaneció cerrado.


Provistos de pancartas con diversas leyendas en contra de los diputados locales, agremiados de la sección 55 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Justo Sierra, Mártires de 1910, Alberto Juárez Blancas y del Sindicato del 7 de mayo –incluidos sus pensionados– realizaron un mitin en el que manifestaron su inconformidad por la eliminación del Fondo de Apoyos para la Educación Básica por un monto de 130 millones de pesos, el recorte al Fondo para Pensiones Civiles y la supresión del Módulo Médico.

Todas esas expresiones se realizaban mientras al interior del Palacio Legislativo, en la sala de plenos, los diputados celebraban la sesión ordinaria. Casi al momento en que la presidente de la mesa directiva, Mayra Vázquez Velázquez designaba a una comisión de congresistas para atender a los manifestantes, éstos abrieron, a empujones, la puerta de acceso principal al inmueble al “volar” candados y cadenas.

Los elementos de seguridad del Congreso trataron de cerrar la sala de plenos, pero al verse superados en número por los inconformes, no opusieron resistencia y los cerca de 300 inconformes se apoderaron de la sala del recinto legislativo.

Ese hecho obligó a la presidente de la mesa directiva a suspender la sesión, justo cuando la diputada del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Zonia Montiel Candaneda, daba lectura al proyecto de acuerdo del programa legislativo para el segundo periodo ordinario de sesiones del primer año de mandato constitucional de la LXIII Legislatura.

Ahí, el líder del Sindicato 7 de Mayo, Edgar Tlapale Ramírez justificó la irrupción que hicieron los burócratas, al asegurar que “venimos de manera pacífica, pero al no tener respuesta ni que nos escucharan, no tuvimos otra alternativa que entrar a la casa del pueblo”.

Abundó: “Decidimos que hoy venimos a manifestarnos con el 10 por ciento de nuestros afiliados y que en lo futuro vendrá la base total si en lo futuro el Congreso del estado no nos hace caso. Qué queremos. Peleamos porque en el decreto del Congreso del estado desaparece el Módulo Médico y a nosotros nos afecta, perjudica a nuestra salud e incluso nos puede provocar la muerte porque no tendremos donde atendernos”.

“En otros estados de la República tienen un hospital que atiende la salud de todos sus trabajadores, pero en Tlaxcala no lo tenemos, Dónde nos van a mandar. Al Sesa, claro que no, por eso es necesario que vengamos a manifestarnos y pedir a los diputados sensibilidad política para que no nos dejen desamparados en cuestión de salud”.

Alrededor de las 11 horas, una comisión de diputados recibió a los representantes de los sindicatos para entablar el diálogo, a puerta cerrada, respecto a las exigencias de los burócratas que buscan la restitución de diversos fondos que, aseguran, fueron recortados en el decreto de presupuesto de 2019.

Es de recordar que el Poder Legislativo aún tiene pendiente por analizar las observaciones que realizó el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez al decreto de Presupuesto de Egresos 2019, a las reformas al Código Financiero y a la nueva Ley de Austeridad, Racionalidad, Probidad y Disciplina en el Manejo del Presupuesto Público del Estado de Tlaxcala y sus Municipios.

En ese marco, la presidente de la mesa directiva del Congreso, Mayra Vázquez Velázquez llamó a los burócratas inconformes a privilegiar el diálogo y a respetar el Estado de derecho.

La legisladora del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se dijo respetuosa de la manifestación que realizaron este jueves los trabajadores sindicalizados, pero llamó a sus líderes a mantener la cordura en aras de encontrar puntos de coincidencia.

Es más, aseguró que de parte del Poder Legislativo “la comunicación se ha mantenido desde el momento en que se recibió el paquete económico de 2019 y, desafortunadamente, la petición que se hizo para que compareciera la secretaria de Planeación y Finanzas, un par de horas antes de aprobar el presupuesto, María Alejandra Marisela Nande Islas, jamás se dio”.

Sin embargo, cerca de las 15 horas, ante una orden de los líderes sindicales, en especial de Edgar Tlapale, los manifestantes “cerraron” las puertas del Congreso con la finalidad de que ningún trabajador ni legislador abandonara el lugar hasta que se comprometieran a “restituir” los recursos “recortados al Ejecutivo”.

Ese hecho generó un conato de enfrentamiento, en especial entre burócratas y trabajadores de confianza, pues estos no pudieron abandonar el recinto.

Casi una hora después, a manera de presión para que los diputados accedieran a firmar la minuta, los burócratas abrieron las puertas del Salón Verde, lugar en el que se desarrollaban las pláticas, hecho que permitió el ingreso tanto de los inconformes como de los representantes de los medios de comunicación.

En ese momento, los ánimos se encendieron al grado que los inconformes amagaron con “sacar” a los diputados para “presentarlos” ante la base trabajadora  como “los legisladores que no quieren comprometerse a restituirnos lo que necesitamos, como son mejores prestaciones y servicios médicos”.

Los diputados María del Rayo Netzáhuatl, Ana Bertha Mastranzo, Rafael Ortega, Jesús Rolando Pérez y Víctor Báez de Morena, así como el perredista Miguel Ángel Covarrubias, fueron las presas de los señalamientos e imputaciones de los inconformes.

“Son una basca, dónde está su austeridad, si hasta galletitas y mesero tienen y a nosotros sí nos quitan prestaciones. Se dice que ustedes son el cambio que queríamos, pero recuerden que nada es para siempre y la rueda de la fortuna da vueltas, ya los veremos afuera, porque ustedes se ganaron la lotería sin comprar boleto, votamos por Andrés Manuel López Obrador y eso les ayudó”, les espetó una maestra.

“Mandamos a la chingada a Marianito (González Aguirre) para votar por ti torero (Rafael Ortega) y nos sales con estas chingaderas… hay que tener agallas como cuando toreabas, pero no nos quieran ver la cara”, dijo otra de las inconformes.

“Tú diputado meón (Miguel Covarrubias), ya viste que no es lo mismo ponerse un pañal e irse a viajar con nuestros impuestos, danos la cara. Ya fuiste presidente municipal y tu mamá igual, saben que sí tenemos la razón”, le soltó un hombre de entre los burócratas.

Éstos y otros señalamientos fueron en contra de los diputados, hecho que por momento colerizó a los legisladores María del Rayo Netzáhuatl y Víctor Báez, quienes acusaron a los burócratas de tratar de obligar al Congreso del estado a comprometerse a que poderes y ayuntamientos les otorguen un incremento a su salario superior a 16 por ciento, “cosa que no podemos hacer, vayan con el Ejecutivo, con él es con el que deben negociar su incremento”.

Además, María del Rayo Netzáhuatl, como presidente de la Comisión de Finanzas y Fiscalización, explicó a los quejosos que no existe ningún recorte a las partidas del Ejecutivo, “solo aclaramos algunas partidas, porque el gobierno del estado tiene dinero, ya no somos su oficialía de partes como antes lo era el Legislativo”.

Abundó: “Hay fondos que no tienen reglas de operación, no tienen información adicional y venían con el título de blindaje financiero, entre los que incluía un fondo para la pobreza extrema del programa Supérate por 195 millones de pesos, el programa del Sistema Estatal de Becas por 100 millones de pesos y hay otro por 200 millones de pesos para salud, para el equipamiento del Hospital General; pero en el presupuesto que manda el Ejecutivo inicialmente para salud viene un incremento importante que no se movió, y aparte la bolsa de 200 millones de pesos, pero sin reglas de operación para su aplicación”.

“Además, la próxima semana se dará a conocer el presupuesto federal para Tlaxcala y vendrán más recursos que los previstos. No afectamos en nada”, dijo la legisladora.

Los ánimos se tensaban hasta que después de más de una hora de gritos, imputaciones y hasta ofensas, el líder del Sindicato 7 de Mayo salió de la oficina de la Junta de Coordinación del Congreso y con una señal de victoria pidió a sus huestes atemperar su conducta, porque “ya triunfamos”, le dijo a uno de los suyos.

Su “triunfo” fue que los diputados presentes en ese cónclave firmaran una minuta en la que establecen una serie de información que contiene el decreto de presupuesto y que en el proceso de revisión o, en su caso, ratificación del decreto de gasto, “priorizarán la propuesta del Ejecutivo a Pensiones Civiles, además de que 364 millones 55 mil 287 pesos para pensiones y jubilaciones y en materia de los recursos de SEPE–USET no se modificó, de acuerdo con el proyecto enviado por el Ejecutivo”.

Con esa firma, los burócratas se dijeron triunfadores y así dejaron libre el acceso al Palacio Legislativo y abandonaron el plantón que mantenían.