No se clausuraron las empresas que más contaminan el río Atoyac: Méndez

La clausura de siete empresas de Tlaxcala por contaminar el río Atoyac que realizaron dependencias del gobierno federal es un “mínimo avance” en el combate a este problema, pues hay industrias que vierten residuos más tóxicos a ese afluente, observó la coordinadora del programa de procesos organizativos comunitarios socio–ambientales del Centro Fray Julián Garcés, Alejandra Méndez Serrano.

En entrevista, la activista también expuso que es necesario modificar la norma que regula las descargas industriales al río, en virtud de que no se abarcan todos los elementos químicos que se han identificado en el Atoyac, amén de que la mezcla de los residuos de las diferentes empresas hacen una combinación altamente tóxica que pone en riesgo la salud de los habitantes.

“Las empresas que fueron clausuradas si bien son empresas contaminantes, no son las de mayor producción de contaminación y eso nos preocupa en tanto en los corredores haya industrias que desechan mayores cantidades al río”, advirtió.


Méndez Serrano agregó que la norma que regula las descargas industriales al río es muy laxa porque sólo incluye 26 compuestos cuando en la realidad debe ser más rigurosa la vigilancia de los residuos como ocurre en Europa donde se da seguimiento a 200 parámetros.

Un punto que preocupa a esta organización civil es que todos los corredores industriales se conectan a un mismo tubo para conducir sus desechos al río Atoyac, de manera que las descargas se juntan y se presenta una “recombinación de compuestos de sustancias más tóxicas que ponen más en peligro la salud de la población, pues esas mezclan no están consideradas dentro de la norma”.

Recordó que el Centro Fray Julián Garcés ha documentado esta situación desde el año 2004, pero sólo se anuncian acciones en el discurso, porque a la hora de la verdad en la práctica no funciona nada. Además, el gobierno estatal ha anunciado la llegada de más empresas y “vemos que una industria que no cumplió con un monitoreo que realizó la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en 2011, ahora ha cambiado de razón social y hacía la finta de que tenía su planta de tratamiento, pero aguas más abajo tenía tubería donde estaba desechando descargas sin tratar”.

En resumen, dijo que el Centro Fray Julián Garcés considera que aun cuando fueron clausuradas esas siete empresas, “si no se atiende de raíz y desde la parte estructural el problema de contaminación del río Atoyac por parte de las industrias asentadas en la región surponiente de la entidad, poco va a pasar. Creemos que lo que hay es una simulación en este tema”.