Ni firmas ni intenciones

A poco más de dos semanas de iniciadas las campañas electorales, es un buen momento para hacer un recordatorio y una serie de cuestionamientos a los partidos políticos y a las y los candidatos, sobre el compromiso que asumieron de emprender acciones que impulsen la igualdad de género al adherirse a la campaña HerForShe de ONU Mujeres y auspiciada por el Instituto Nacional Electoral, en octubre del año pasado.

¿Cuántas actividades, talleres, conferencias y materiales de difusión han realizado los partidos políticos y sus candidatas y candidatos encaminados a promover los derechos humanos de las mujeres, capacitando a sus militantes, simpatizantes y a la sociedad en materia de género, igualdad sustantiva entre mujeres y hombres y no discriminación? ¿Cuáles son sus propuestas, en específico, para prevenir y abatir la violencia contra las mujeres, qué piensan hacer para atender problemáticas como los embarazos tempranos, la violencia en el noviazgo y la generación de mecanismos que incentiven nuevas masculinidades?

¿Cuál será la apertura para integrar propuestas ciudadanas a su agenda de género y más importante cuánto compromiso y voluntad tendrán para concretarlas independientemente del resultado electoral? Porque ni un millón de firmas ni las buenas intenciones de “impactantes” discursos de campaña nos conducirán a mejorar la calidad de vida de las y los tlaxcaltecas si no se respaldan con hechos y con una capacidad de negociación que logre sumar en las causas que deben ser tarea de todas y todos.


Este es un buen momento para que las y los candidatos y sus partidos realicen una autocrítica y tengan presente las palabras de la representante de ONU Mujeres en México, Belén Sanz Luque, quien afirmó que “Como partidos políticos tienen ante ustedes la oportunidad de demostrar la razón de su existencia: lograr que las personas ejerzan en plenitud sus derechos políticos y electorales y, gracias a ello, expresen las formas que consideran que pueden convertir a su sociedad en un lugar en el que todas y todos tengan la oportunidad de ser quienes son y desarrollar sus capacidades”. ¿Quién, quiénes atenderán el llamado y asumirán, con hechos, los compromisos?