Muro de honor

Desde este espacio, en reiteradas ocasiones manifestamos el hecho de que en el muro de honor del Congreso del estado no estuviera inscrito el nombre de ninguna mujer, esta ausencia seguramente responde a la persistente invisibilización de las aportaciones femeninas en la vida social, económica política y cultural del estado; en consecuencia, a no atender de manera oportuna el problema de violencia contra las mujeres para erradicarla.

Así, en Tlaxcala la desaparición de mujeres, la trata de personas y los feminicidios han ido en aumento ante la impunidad, la apatía y la negligencia de gobiernos que vienen y van y de una sociedad altamente permisiva. Después de todo, como diría una diputada de la actual Legislatura, cuando recriminó a algunos compañeros y compañeras de “hasta parecen viejas”, por lo cual no hay que ocuparse ni preocuparse por las circunstancias femeninas, al ser seres inferiores que incumplen con su palabra, por lo cual se entiende que ante el escrito enviado desde nuestra ciudadanía, la Junta de Coordinación y Concertación Política ni siquiera tuviera la atención de citar la exigencia ciudadana en la correspondencia y peor aún que no hayan dado respuesta por escrito al mismo, a pesar de que eso es lo que indica el derecho de petición.

Sin embargo, este insistir en el tema de las mujeres, de la igualdad y equidad, ha despertado conciencias y por fin la semana pasada se presentó la propuesta para inscribir el nombre de las primeras mujeres en ese muro, para recuperar la memoria, nuestra memoria y demostrar que aquí hemos estado y que seguiremos estando para dar lo mejor de nosotras por nosotras mismas, nuestras familias, por nuestro estado y nación.


Este es un buen momento para ir vislumbrando a las posibles candidatas en 2015 y 2016, la tarea es buscar, apoyar y acompañar a esas mujeres de todos los institutos políticos que por méritos propios, capacidad y compromiso social deberían participar en esos procesos electorales. Y ya que se habla de relevo generacional, habremos de seguirle la pista a mujeres como Anabel Alvarado Varela en el PRI y a Sandra Corona Padilla en el Panal, entre otras.