Mujeres en Red

“Nadie muere de hambre. Se muere de pobreza, como le pasó a Sol y sus hijos”, con estas palabras Óscar Balderas iniciaba el texto en el que compartía la desgarradora historia sobre el suicidio de Sol, de 35 años, y el asesinato de sus hijos Alberto de 14 y Óscar de 7 años de edad, respectivamente.

Sol estaba abrumada por su precaria condición económica, fue abandonada por su pareja y tuvo que hacer frente a una deuda hipotecaria; ella se sintió acorralada ante la amenaza constante de perder la casa donde habitaba y el incesante hostigamiento por parte de “abogados de gobierno”. Ella escribió una carta en la que escupía los por qué de tan aterradora decisión.

La infamia de la historia de Sol es que son muchas las mujeres que afrontan condiciones de pobreza que evidencian la desigualdad y la violencia que persiste y subsiste, y que nos impide nuestro desarrollo en dignidad y plenitud. No, las mujeres no requerimos de limosnas, lo que debemos tener, porque es nuestro derecho, son oportunidades reales de inclusión al mercado laboral, con escenarios propicios para impulsar, favorecer y afianzar nuestra educación y capacitación; con salarios dignos y suficientes; con espacios para impulsar nuestros negocios y habilidades; con ambientes que nos garanticen nuestra vida libre, de todo tipo, de violencia.


Es importante recordar que en espacios como el Foro Económico Mundial, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional destacan en sus investigaciones que “invertir en la mujer es un buen negocio” y que “impulsa el crecimiento económico regional”. En el marco de estos planteamientos, es importante celebrar la integración de la Red de Emprendedoras que organizó el fin de semana pasado su Primera Feria de la Emprendedora y que fue acompañada por la presidente municipal electa de Tlaxcala, Anabell Ávalos Zempoalteca. Sí, las mujeres en red sabemos generarnos las posibilidades de desarrollo, pero éstas deben ser fortalecidas por la sociedad y las autoridades de manera conjunta. Debemos invertir y comprar los servicios y productos de nuestras emprendedoras, empresarias y artesanas, lo que derivará en un impacto económico positivo en la economía tlaxcalteca desde la igualdad. Así estaremos desdibujando historias como la de Sol y sus hijos.