Mucho ruido y pocas nueces

Los cambios realizados hasta este miércoles por el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez en su gabinete han sido contados ante la expectativa que generó su discurso del 5 de julio pasado en el sentido de refrescar la administración pública.

Ese día habló de deslealtades y de que hay servidores públicos que no quieren estar en el gobierno, por lo que de manera irremediable se pensaría que quienes serían removidos de sus cargos son las personas aludidas en ese mensaje.

Pero como dice el refrán: mucho ruido y pocas nueces, es hasta ahora el resultado de la advertencia hecha por Marco Mena hacia sus colaboradores, pues en los hechos sólo Tito Cervantes y Gabriela del Razo son los personajes de mayor jerarquía que dejaron su cargo como titulares de la Segob y de la Coeprist, respectivamente, lo que lleva a la pregunta si ambos han sido desleales o no cumplieron con su función de servir a la ciudadanía.


También es de llamar la atención el caso de Guadalupe Zamora, quien renunció al cargo de contralora del ITE en medio de una serie de desencuentros con los consejeros, luego fue premiada con un cargo en el sector educativo y ahora la envían al sector salud.

Mientras que a Néstor Flores Hernández lo cambian del ITJ a la Coeprist, pero qué pasa en la Secoduvi donde los proyectos de obra significativos de este gobierno se han demorado, debido a los permisos y trámites que debieron concretarse antes de hacer los anuncios para no dejar mal parado al mandatario por el retraso.

Y qué va a pasar con quien fue coordinador de la campaña de Meade en Tlaxcala, el oficial Mayor de Gobierno, que por los resultados de los comicios quedó evidenciado que las cuentas entregadas no son las esperadas.

La sacudida en el gabinete no ha sido la esperada, con base en el énfasis del discurso de Mena a inicios de mes, de tal manera que pareciera que aún anda en busca de los desleales y de los que no cumplen bien con su trabajo, pues los cambios de ayer martes también fueron de funcionarios de mandos medios. Mucho ruido y pocas nueces.