Motivos de la informalidad

El objetivo del programa Crezcamos Juntos es el de disminuir el porcentaje de vendedores ambulantes que laboran en la informalidad. Ha fracasado.

Si bien los gobiernos federal y estatal han emprendido acciones para combatir la ocupación en el sector informal, principalmente con el programa Crezcamos Juntos, la estadística refleja que no han dado resultado las acciones, pues el 42.3 por ciento de la población labora en esta situación, lo que se traduce en 237 mil personas, 1.7 por ciento más que el asentado en 2016.

La generación de empleo formal es una realidad en Tlaxcala como resultado de la llegada de inversiones en los sectores secundario y terciario, pero los bajos salarios no motivan a quienes tienen su changarro en la informalidad a dejarlo y contratarse en una empresa.

Aunado a ello está la carga de trámites y pago de impuestos y derechos que desembolsa una personas que abre un negocio.


El otro día en las redes sociales encontré el relato de un emprendedor que decía más o menos lo siguiente: abrí la cortina del local y en lugar de ingresar el primer cliente recibí la visita del inspector de protección civil, del IMSS, del ayuntamiento, del SAT, de Canaco, de Coepris y hasta el servicio de protección para mi changarro (pago de derecho de piso). El resultado: no levantar la cortina al día siguiente.

Este ejemplo puede servir a las autoridades en el combate a la informalidad, desde luego empezando con los ayuntamientos porque son los que toleran el ambulantaje por intereses económicos, personales y políticos.

La nueva delegada de la STPS, Minerva Torres Villanueva ha anunciado que realizará un diagnóstico sobre la informalidad en Tlaxcala. En algo podría ayudarle las estadísticas del Inegi.

Los resultados de la ENOE indican que en el tercer trimestre de 2017 todas las modalidades de empleo informal sumaron en el estado de Tlaxcala 399 mil personas, lo que representó una Tasa de Informalidad Laboral de 71.3 por ciento con respecto al total de la población ocupada.