Mientras persista la simulación gubernamental

Cuando en los medios de comunicación observamos títulos como “Reconocen instituciones internacionales el trabajo de Tlaxcala contra la trata de personas”, uno se pregunta: ¿qué es lo que se está reconociendo? Si en la práctica el fenómeno de explotación sexual de mujeres y niñas permanece en una operación constante en el estado y hasta donde las redes familiares han logrado expandir sus operaciones de enganche y explotación a más de la mitad del territorio nacional y varias ciudades de Estados Unidos.

Más aún, leer el título en mención y observar los datos a los que se hacen mención muestran de manera clara que la acción mediática es sólo una estrategia para ocultar el grave fracaso que el gobierno marianista ha tenido frente a la trata de personas.

Aquí algunos contraargumentos a lo que se ha hecho público en diversos medios de comunicación el 1 de octubre del presente año:


Se hace mención que en el año 2012 “los miembros del Consejo Estatal contra la Trata de Personas destacaron los avances en materia judicial para castigar este delito”, según recordamos, las organizaciones que en aquel momento formábamos parte de dicho Consejo señalaron que si bien era importante tener la primer sentencia en la materia, era preocupante que se hubiese dado a dos años de inicio de la actual administración. También se señaló el reto que había por incrementar el número de sentencias, cosa que a la fecha no ha pasado, pues el número de sentencias, cinco, en relación con el número de denuncias, 171, representa una cifra muy baja, apenas del 2 por ciento.

Luego, se hace mención que “Jorge Triana Tena, jefe de la Unidad de Enlace Federal de la Secretaría de Gobernación, destacó el esfuerzo del Ejecutivo… por impulsar una corresponsabilidad con los niveles de gobierno, organizamos nacionales, así como la sociedad civil”. Si es así, nos preguntamos entonces: ¿por qué no hay participación municipal? Nos preguntamos además ¿Qué organismos internacionales están actuando en el estado de Tlaxcala? También preguntamos ¿Con qué sociedad civil está colaborando? Si quienes históricamente han venido dando esta lucha en el estado fueron excluidas y señaladas por el gobierno de Mariano González.

Se señala que el funcionario antes mencionado, invita al mandatario para “participar con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito  (UNODC), a efecto de elaborar un diagnóstico en Tlaxcala que fortalezca las políticas públicas”. Dicha invitación no es un reconocimiento, todo lo contrario, se llama al gobierno del estado a participar en el diagnóstico porque Tlaxcala es un estado que se considera con altos índices de trata de personas, en este sentido no podía quedar fuera. Según el diagnóstico en su resumen titulado “Una visión sintética de la trata de personas en México: conclusiones principales y recomendaciones”, señala que la trata de personas “llega a constituir un reto importante para los gobiernos estatales que oscilan entre fórmulas tradicionales de adecuación a sus códigos penales, e incluso dictando leyes específicas, e intentar otros caminos complementarios a los ajustes legales, por ahora inciertos o que aún no presentan resultados verificables dada la limitada inversión en política social y preventiva”, sobra decir que el diagnóstico reconoce a Tlaxcala como uno de los epicentros y “estado con nivel alto en trata” en México y también se señalan sus operaciones en Estados Unidos.

Mal hace el gobierno en intentar lavar su imagen con campañas mediáticas y no en utilizar esos recursos para iniciar una verdadera política contra la trata de personas en el estado de Tlaxcala. Mientras se empeñe en esta simulación, seguirá siendo responsable de la operación de las redes de trata tlaxcaltecas y como muchas veces lo hemos dicho, responsable del dolor y sufrimiento de cientos de mujeres y niñas.

Para la sociedad civil es claro que tendremos que seguir luchando contra corriente y que hay que ver esta lucha como un proceso histórico que va más allá de este gobierno que no ha avanzado, pues se trata de hacer los cambios culturales que nos lleven a desnaturalizar códigos masculinos mediante los que se sostiene la trata particularmente: la desmercantilización del cuerpo femenino, reconocer que los hombres no nacimos para ser explotadores y, transformar la idea impuesta de que placer sexual masculino puede ser a costa de la explotación de mujeres y niñas. Para saber más de las iniciativas de la sociedad civil puede visitar la página de facebook del Centro Fray Julián donde actualmente la juventud está compartiendo mensajes e información sobre este delito a través de la campaña “Por la Digna Libertad”.

P.D. Bien haría el gobierno en presentar los resultados del diagnóstico en mención para ser discutidos con la sociedad civil y la academia experta en el tema.




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