MARIPOSARIO. POLÍTICA DE DIFUSIÓN Y DIVULGACIÓN CIENTÍFICA

Mariposario

Mariposario. Un cambio se produce en la visión de los tlaxcaltecas al comprobar que la naturaleza fue pródiga con el territorio. El medio ambiente se convierte en atractivo turístico. La investigación, reproducción y conservación lo fortalecen. Es parte de la misión y compromiso de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx).

El día de mañana se inaugura el primer mariposario de la entidad. En el país no existen espacios suficientes que protejan y cultiven la gran diversidad de mariposas (Lepidópteros) con que cuenta. Algunas especies se han perdido y otras se encuentran en proceso de extinción.

El primer mariposario se crea en México en 1997, es construido en el centro turístico de Xelhá en Yucatán. Pasan 15 años para que el Zoológico de Chapultepec cree el suyo y después se vienen en cascada los del parque temático de “Le Papillón” y el de la Universidad Veracruzana.


Actualmente existen alrededor de 10 mariposarios, destacando el que es considerado como el más grande de América Latina, Yeé Lo Beé (Flor del Cielo en zapoteca), en Huatulco, así como el Ixaya en Cuernavaca y “Lool Ka’ an” (Flor en el cielo) de Campeche.

El mariposario será creado por el Centro de Investigación en Ciencias Biológicas (CICB) de la Secretaría de Investigación Científica y Posgrado de la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Su tarea es lograr la reproducción de cuatro especies de la región: Papilio multicaudata, Battus philenor, Anteos marula y Chlosyne ehrembergii. A más de cultivar las plantas hospederas para mantener a las mariposas en cautiverio.

La falta de reconocimiento que tienen el gobierno, las autoridades educativas y la sociedad para con la investigación científica, no es óbice para que el conocimiento se produzca por la vía de la investigación. Y se realice la difusión y divulgación a través de vías como el mariposario

La metamorfosis de los lepidópteros es una de las metáforas más usadas para ejemplificar el cambio. Sin embargo, la ignorancia hace presa del sentido común y no la evidencia científica. De ahí la importancia del mariposario del CICB.