LOS TRANSFORMERS

En el planeta Cybertron, los decepticons expulsan a los autobots. Desde la tierra se envía un transbordador con energon para recuperar el planeta, pero los decepticons lo capturan y usan para atacar a ciudad Autobot.

Megatron y Optimus Prime, los líderes de los grupos, se enfrenta en una lucha individual que gana el segundo, con lo que logra que los decepticons salgan de la tierra y vuelvan a Optimus Prime. Optimus Prime queda muy lastimado.

En su lecho de muerte, el líder de los autobots entrega la matrix de liderazgo a Ultra magnus y profetiza: “un autobot usará el poder de la matrix para encender nuestra hora más oscura [pero] hasta ese día… todos son uno”


En el regreso y para aligerar el transbordador lanzan al espacio a sus guerreros en mal estado, entre estos a Megatron, quien es atraído hacia Unicron, quien le propone destruir la matrix y adopta una nueva identidad: Galvatron.

Con sus nuevos poderes, Galvatron reconquista Cybertron y vuelve a la tierra para destruir la matrix y envía a los autobots al planeta de la basura de donde salen para reconquistar su planeta y anunciar una nueva era de paz y felicidad.

Si nos ha seguido hasta aquí se preguntara por qué una editorial se refiere a Los Transformers, la respuesta es simple, porque en las campañas han surgido una multiplicidad de grupos que la ven como si fuera una película.

Los Tranformers han producido cinco películas, después de la primera animada y los títulos son muy simbólicos: “La venganza de los caídos”, “El lado oscuro de la luna” y “La era de la extinción”, que parece no ocurrirá ya que poseen el Transformium.

Quienes consideran que la política es un anime transformado en película y juegos, no se han dado cuenta que están tratando de llevar adelante una distopía y a nadie le gusta participar de la destrucción consciente de su mundo.