Los fenómenos de La Niña y El Niño definirán intensidad de calor: Conagua

La temporada actual de temperaturas altas podría ser “un poco” más calurosa que en 2017, pues todavía no se ha definido con precisión si el fenómeno climático dominante es el de La Niña o el de El Niño, señaló el director local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Epifanio Gómez Tapia.

El Sistema Meteorológico Nacional (SMN) puntualiza que el ciclo natural global conocido como El Niño Oscilación del Sur (ENOS) tiene dos extremos: una fase cálida conocida como El Niño y una fría como La Niña.

Con base en pronósticos de este organismo dependiente de la Conagua, “la mayoría de los modelos globales predicen que La Niña terminará durante los meses de primavera de 2018, pues favorecen una transición a condiciones del ENOS -Neutral hasta el verano”.


Refieren que en febrero pasado las temperaturas de la superficie del mar en el pacífico ecuatorial se mantuvieron en condiciones de La Niña débil.

En tanto, Epifanio Gómez Tapia, delegado de Conagua en la entidad, apuntó que el pronóstico de temperaturas altas “es similar al del año pasado, pues no hay una gran variación” entre uno y otro periodo.

Sin embargo –acentuó-, sí se puede considerar “un poquito de más calor para este año, debido a que no se ha configurado plenamente si es fenómeno de La Niña o  El Niño, lo cual podría definirse en abril” próximo.

Expuso que mientras no se determine esta situación climática, “puede ser incierto”. Aunque, anotó que en esta época el promedio de temperaturas es de entre 28 y 29 grados y que las más elevadas de 31 a 32 grados.

En lo que va del año la más alta ha sido de 31 grados en el municipio de Zacatelco, registrada hace poco más de dos semanas, añadió el funcionario federal.

Gómez Tapia remarcó que el estado de Tlaxcala “es afortunado” porque dentro de sus cuatro acuíferos hay disponibilidad para hacer uso de este recursos natural, por lo que en el tema de abasto “no hay problema alguno”.

Asimismo, sin precisar el volumen actual alcanzado, subrayó que el nivel de las aproximadamente 16  presas que funcionan en la entidad, “garantiza por lo menos el riego agrícola para los cultivos, pero –afirmó- pueden dar para más”. El director local de la Conagua recalcó que el problema no es el abastecimiento de este líquido vital para la vida humana, sino el de la contaminación.