Los caminos que se olvidaron

En octubre de 1842, Mariano Otero presentaba su famosa arenga “El acuerdo en lo fundamental, base de la unidad nacional” y, tras todo lo acontecido con la Ley de Seguridad Interior, vale la pena retomar esas palabras y hacer una reflexión sobre todos los caminos que se olvidaron tomar, especialmente en los sustentados en erradicar la impunidad y la corrupción y los que privilegiaban los derechos humanos, que permitieron llegar a este punto en el país.

En 1842, Otero era contundente: “el soldado que en una sociedad bien organizada apenas hace sentir su presencia, cuando atraviesa las calles con silencio, que no molesta ni hostiliza a nadie, que considera a sus compatriotas como a sus protegidos… Pero si a ese soldado lo hacéis custodiar las prisiones, vigilar al delincuente, batirse con él en los caminos, presidir las reuniones públicas y herir en ellas como enemigos a sus conciudadanos porque se atropellan o gritan… cambiará la gloria por la crueldad, confundirá al enemigo extranjero con su compatriota inerme, y recibirá odio en vez de amor”.

No bastaron ni el llamado social ni el señalamiento internacional de la ONU o de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos o del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, para hacer un debate serio, profundo, una discusión a fondo sobre esta ley… Lo que debería ser motivo no sólo de preocupación sino de ocupación prioritaria, es el hecho de evitar que las capacidades de las autoridades estén comprometidas o superadas en materia de seguridad interior, por eso siempre deberán alentarse y celebrarse las acciones que fortalezcan a las instituciones policiales, en especial las de los municipios.


Nos sumamos al reconocimiento que recibieron los integrantes de la Unidad de Proximidad, Vinculación e Inteligencia Social del Municipio de Tlaxcala: comandante Luis Víctor Romero Ávila; el policía tercero, José Antonio Sedeño Martínez y los policías de proximidad social, José Rafael Hernández Águila y José Juan Ortiz Ortega, por parte de la Secretaría de Gobierno, la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) y la Policía Federal División de Gendarmería, pues esta unidad es pionera y única en el estado que realiza la importante tarea de proximidad social.