Lorena arma su búnker

Los aspirantes a la primera magistratura de Tlaxcala están en espera de que se formalicen sus respectivas postulaciones para empezar sus campañas de proselitismo en busca de ganar la confianza ciudadana para obtener su voto el 5 de junio de este año.

En este ínter, los políticos que están en pos de la gubernatura ya se han dado a la tarea de armar lo que en términos de campañas se llama búnker, esto es, el lugar donde diseñan su estrategia de campaña y las tácticas a las que recurrirán para penetrar en la confianza de la ciudadanía.

Abordo este tema porque en el caso de la senadora Lorena Cuéllar ha llegado un viejo conocido de los tlaxcaltecas que teje fino en eso de las estrategias para llegar a Palacio de Gobierno y para mover los hilos una vez que se llega a la gubernatura.


Me refiero al señor Víctor Cánovas, quien en el sexenio del entonces panista Héctor Israel Ortiz Ortiz desempeñó un papel muy influyente tras bambalinas, pues era el que avala la contratación de servidores públicos y dictaba órdenes para ejecutar en el Poder Ejecutivo. O sea, actuó como un vice gobernador en la anterior administración estatal.

El nayarita hizo acto de presencia en la casa de campaña de Lorena Cuéllar el pasado lunes para participar en una reunión en la que también se integraron al equipo el panista Sergio González Hernández y César Carvajal González, quien ha pisado múltiples partidos políticos para siempre buscar un espacio de representación popular.

De entre estos personajes llama la atención la presencia de Víctor Cánovas, en quien al parecer Lorena Cuéllar está apostando sus canicas para organizar su campaña de proselitismo, en caso de que se concrete su postulación como candidata al gobierno por el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

El ex asesor estrella de Héctor Ortiz ahora coquetea con una perredista y con la integración de militantes de otros partidos tratará de apuntalar una campaña que inició anticipadamente y que a estas alturas del proceso electoral se encuentra en stand by, ya que el desgaste de la persona de la senadora fue en vano cuando apenas empezaba a definir quienes serían sus contendientes por la gubernatura a finales del año pasado.