Lluvias de 2018 superarán el promedio histórico: Conagua

En lo que va del año, las lluvias acumuladas representan un incremento de 15 por ciento y se prevé que predominará este comportamiento en los meses próximos; además, en esta temporada se advierte un crecimiento en el número de ciclones, pues se pronostican cuatro más, comparativamente con 2017. En la sesión del Consejo Nacional de Protección Civil, celebrada la semana pasada, se dio a conocer el inicio de la época de lluvias y ciclones, por lo que la Dirección General de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) detalló en torno a estos fenómenos.

Blanca Rivera Lecona, portavoz de la dirección local de la Conagua, señaló que con base en el diagnóstico expuesto por el titular de esta institución, Roberto Ramírez de la Parra, en estos primeros cinco meses del año las lluvias acumuladas “han estado 15 por ciento arriba del promedio, siendo los estados del centro (entre ellos Tlaxcala), y del sureste, donde se han presentado las más importantes”.

En contraste, en el noroeste del país las precipitaciones acumuladas han registrado niveles por debajo del promedio, es decir, un déficit de entre 25 y 50 por ciento. Pero en general, se espera que en los meses próximos del año las lluvias “se comporten un poco arriba del promedio histórico (758 milímetros en 1962 y en 2014, fuente: Banco Mundial).


El análisis de la Conagua resalta que existe una probabilidad de 55 por ciento de que en otoño se presente nuevamente el fenómeno de “El Niño”, y de 67 por ciento en la primavera de 2019, en el Océano Pacífico, lo cual podría aumentar la formación de ciclones tropicales y lluvias más intensas.

En tanto, el pronóstico de ciclones tropicales para 2018 anticipa la formación de 32 sistemas, cuatro por arriba del promedio, como ha sucedido en los últimos años. 18 de estos corresponden al Océano Pacífico y podrían generar ocho tormentas tropicales, cuatro huracanes de categoría 1 a 2 y seis huracanes de categoría 3 o superior.

Para el Océano Atlántico se pronostican 14 fenómenos, con siete tormentas tropicales, cuatro huracanes de categoría 1 a 2 y tres de categoría 3 o superior. Asimismo, se prevé que entre cuatro y seis ciclones tropicales impactarán en el país de forma directa.

La Conagua resalta que en esta temporada hay un incremento de tres huracanes de categoría 3 o mayor. Añade que por lo pronto ya se presentó la primera tormenta tropical en el Caribe, llamada “Alberto”, pero no dejó aportaciones importantes de humedad.

En los últimos cinco años –precisa- el cambio climático ha colocado un desequilibrio en la tierra al incrementar dos variables principales: la primera, la temperatura de los océanos, que ha alcanzado niveles récord en los años  2015, 2016 y 2017, con aumentos de entre .5 y un grado Centígrado por arriba de su promedio histórico.

La segunda variable es la temperatura ambiental, ya que los últimos cinco años han sido los más cálidos “jamás registrados, teniendo como consecuencia la elevación en un grado Centígrado la temperatura media global”, indica.

“La combinación de estas dos variables ha provocado una modificación al ciclo del agua a nivel mundial, cambiando los patrones de lluvia y aumentando la intensidad tanto de ciclones tropicales como de las sequías”.

Explica que en 2017 se superó el promedio de cinco impactos directos de ciclones tropicales al contabilizar un total de siete, además de que el mes de septiembre fue uno de los más activos, respecto de otros años, con la formación de seis sistemas meteorológicos por ambos océanos, de los cuales tres impactaron en territorio nacional.

“Esa temporada dejó 17 ciclones tropicales por el Océano Atlántico y 18 por el Pacífico, para un total de 35 sistemas, esto significa siete arriba del promedio histórico”. De esos, 10 fueron de categoría 3 o superior, “logrando con esto el tercer lugar de más ciclones intensos desde el año 1851”.

Con estos datos, la Conagua concluye que cada época de lluvias y ciclones tropicales ha sido distinta, por lo que el país se enfrenta a nuevos retos, los cuales “se han podido superar gracias a la política de prevención”.

De ahí que en Tlaxcala se tomarán las medidas correspondientes y se estrechará la coordinación de Conagua con otras dependencias como Protección Civil y con el gobierno estatal y los municipales, para informar a la población, apuntó Blanca Rivera.

Estas acciones incluyen la realización de trabajos de desazolve en los principales cauces de la entidad y en zonas donde tradicionalmente se presentan encharcamientos e inundaciones. La Comisión Nacional del Agua cuenta con una brigada de atención de emergencias y protección a la infraestructura, para recorrer barrancos y monitorear presas.

Enfatizó la importancia de ciclones y huracanes para la entidad, ya que producen humedad significativa, de ahí que Tlaxcala es privilegiada por su ubicación geográfica, pues se beneficia con los remanentes de ambas litorales, Pacífico y Atlántico.

Estos fenómenos meteorológicos no afectan directamente al estado, pues sus restos de lluvia provocan un mejor almacenamiento en presas y recarga de acuíferos.