Las violaciones a derechos humanos de migrantes crecieron en este sexenio: Dávila

Las violaciones a derechos humanos de las personas migrantes crecieron en el sexenio federal que está por concluir, pues la violencia y la inseguridad empeoraron en el país, señaló Elías Dávila Espinoza, responsable del albergue “La Sagrada Familia”.

“Como toda administración, la de Enrique Peña Nieto tiene sus luces y sombras. Uno de los aspectos positivos es el de la inversión extranjera y pudiera ser el Tratado de Libre Comercio, pero ello se verá con posterioridad”.

Sin embargo, la violencia fue más complicada que en los dos sexenios anteriores, “creció bastante”, sobre todo que en la región centro del país, que incluye a Tlaxcala, se haya fortalecido a grupos huachicoleros de combustible, lamentó.


Pero el también sacerdote confió en que en el estado permanezca en un ambiente de, “entre comillas”, paz, ya que han aumentado los robos y se han perpetrado secuestros.

Otro tema que la administración del presidente Peña Nieto tuvo que afrontar es el del Sistema Penal Acusatorio, que para algunos ciudadanos no representa avance, porque tienen la percepción de que los delincuentes salen rápido de la cárcel, indicó.

Señaló que todavía no hay conocimiento suficiente para aplicarlo adecuadamente, lo cual ha generado que la sociedad haga justicia con propia mano e incurra en linchamientos de personas que cometieron o que presuntamente ejecutaron un delito.

Este nuevo modelo ha provocado cierta desilusión y hartazgo de la población, al observar que la sanción impuesta es insuficiente o que ningún castigo procede, dijo.

Respecto de la migración, “las violaciones de derechos de los migrantes siguen, a pesar de que hay una ley que los protege”, no obstante su paso por este país hacia la frontera norteamericana, ha crecido.

La violencia y la inseguridad no disminuyeron –anotó-, por el contrario, empeoraron y estas incidieron en la migración porque las personas en tránsito, sobre todo las procedentes de Centroamérica, son las más vulnerables.

Al inicio de su periodo, el presidente comentó que en el caso del Plan Mérida, la población migrante sería atendida con más dignidad, pero no ha sido así, aún es “un tema crítico porque no se respetan sus derechos”.

Comparativamente con los sexenios pasados, en este no hubo mejoría alguna, “insistimos en que las cosas siguen igual y hasta se puede decir que incrementaron poquito más”.

Sin embargo, resaltó que después de la tragedia de San Fernando, Tamaulipas, donde fueron halladas fosas clandestinas con los restos de más de 70 migrantes en el año de 2011 (todavía en el gobierno de Felipe Calderón  Hinojosa), a la fecha no se ha dado a conocer otro hecho similar en el país.

Pero no descartó que este riesgo prevalezca, pues muchos migrantes son captados  y los obligan a ingresar al crimen organizado, o son “sacrificados” por traficantes de  órganos. “Quisiéramos crear una patria y un mundo mejor, con armonía, paz y tranquilidad para caminar libremente, pues esto no se logró”.