La nave de los locos 2015

Uno a uno fueron llegando. Hicieron fila. Esperaron hasta que se abrió la puerta. Nadie sabía quién era el otro, tenían referencias de ellos, pero querían estar juntos, así se  integró la Stultifera Navis de los aspirantes a candidatos de elección popular: 62 personas, 38 hombres y 24 mujeres.

Todos experimentaron diariamente una mutación. Ellas una vez que despertaban de sus mullidas camas recordando la cena anterior en la que habían presumido sus vestidos de diseñador y sus joyas de Tiffany, se disfrazaban de pueblo, de amas de casas, de jefas de familia, casi todas suponían que una blusa tejida de Ixtenco las convertía en campesinas, obreras e indígenas.

Ellos no batallaron mucho, aunque no logran despejar los humos del  alcohol de la noche anterior, hacen a un lado el traje de siempre y se disfrazan de fin de semana o vacaciones, pants y tenis y la mayor parte pantalón de mezclilla y camisa del color del partido con el  brazo y el pecho zurcido.


Les depositan en el cerebro una serie de palabras para organizar los discursos, las promesas, las protestas, las condenas y se disponen a recorrer las calles, a visitar los mercados, a saludar a las familias, a abrazar a los niños, a “ensuciarse los pies y las manos” entregando propaganda a quien se encuentra en la calle.

A su paso escuchan que las personas en sus casas, en sus negocios, en sus autos, en el camino oyen la radio, ven la televisión. Saben que facebook, twiter, instagram y todo lo que tiene que ver con tecnologías de la información son de uso común, pero casi nadie lee los periódicos electrónicos ni impresos, por eso prefieren las campañas a la antigua.

La nave de los locos (Stultifera Navis) ya no anda a la deriva, desde hace años se institucionaliza y ha sido pintada de múltiples colores adoptando el nombre de partidos. La gran nave se transforma en 10 barquitos, cada uno con sus propios pasajeros, pero todos quieren encontrarse en el mismo puerto: la Cámara de Diputados, una nave más grande.

La Nef des Fous

En el viaje, uno de Morena dice: “Soy y estoy convencido de que hoy por hoy, el votar por los mismos de siempre, le significaría al pueblo, no sólo de Tlaxcala, sino de México, seguir sumido en ese letargo y en esa pasividad ante tanto derroche palaciego, hoy, saben, porque así lo palpo en mis recorridos, que la izquierda mexicana es una opción real, una opción que pugna por las clases necesitadas, y no de esa clase política que sólo se ha enriquecido con el dolor y la necesidad de los mexicanos”. El ciudadano que lo escucha mira las fotografías de los candidatos de Morena; uno de ellos ha sido diputado federal por el PRI, senador por el PRD, dirigente del PRI. Otro ha sido funcionario de gobiernos del PRI y una más ha estado en la representación popular en el Congreso local y se dice: ¿Dónde están los otros, si estos son los mismos?

Una del PAN declara ante los habitantes: “es un municipio en el cual su gente tiene que salir  a laborar a lugares cercanos, muchos tienen que viajar a Ciudad Industrial Xicoténcatl para poder tener una mejor vida, dejando solos sus hogares y a su familia, por esa razón quiero desde el Congreso de la Unión ayudarlos en destinar programas en materia de  campo, salud, vivienda y seguridad para que pueda ser más sencillo para todos el poder tener una vida de mayor calidad”. Después de escucharla, le reclaman: por qué no lo hizo cuando fue diputada local o ahora que es presidente municipal, porque si no se la pasara haciendo promesas seguro que algunas de esas ideas ya fueran realidad, pero es como pedirle que usted sea candidata del PAN cuando es del PAC.

Uno del PRD sentencia: “En Tlaxcala desde hace cuatro años hay certeza, certeza de que si llegas a un hospital te vas a morir, certeza de no encontrar medicamentos en los centros de salud y certeza de ser un médico desempleado o con pésimas prestaciones laborales, si trabajas para el Estado”. Todos tienen presente que su padre despachó hasta 2013 como director del CIMAA y durante muchos años fue director general del hospital de Tlaxcala y secretario de Salud hasta 2004. En tanto que su madre se desempeñó mucho tiempo como directora del CRI–Apizaco.

Uno del PRI afirma: “soy un hombre cercano a la gente, porque entiendo las necesidades de una familia, porque soy un hombre que se compromete a trabajar en beneficio de la personas, y con su respaldo llegaré al Congreso de la Unión, donde promoveré políticas de vivienda eficientes e incluyentes que mejoren el acceso a una vivienda digna y de calidad”.

A la memoria de los escuchas llega la percepción de que  cuando fue secretario de Finanzas pocas veces se detuvo a escuchar a la gente, la mayor parte de las veces ni siquiera la recibió.

Un eterno candidato del PT escribe: “Para evitar esa maniobra no tuve otra salida que participar en la contienda, desplazando de la candidatura a una persona –el mencionado…– que habría llenado de desprestigio al partido y a Tlaxcala. Y mi decisión se vio luego reforzada cuando se fueron conociendo los nombres de los candidatos de los demás partidos”. La pregunta surge de forma natural: ¿Cuál prestigio? Si de algo pueden estar seguros los candidatos y los militantes del PT y la ciudadanía es del gran desprestigio en que se encuentra el partido de la estrella, no solo porque actúa como veleta, sino porque las siglas se subastan al mejor postor en cada elección.

Las promesas brotan de sus labios como espuma: “Vamos por más recursos al Congreso de la Unión, por eso les pido me den su confianza este 7 de junio votando por el PAN, un partido preocupado por mejorar y aumentar los salarios y bajar el precio de la gasolina y el gas, una acción que nos han pedido los ciudadanos en estos recorridos”. Todos se sorprenden porque fue su partido, cuando estuvo en la Presidencia de la República, el que inició con el alza de la gasolina y son los que más se han opuesto al alza de los salarios mínimos que es una propuesta del jefe del DF que es del PRD.

Uno de Morena descubre el nacionalismo revolucionario: “el primer paso será hacer cumplir los principios constitucionales referidos a los derechos sociales y luego,  que el Estado asuma su responsabilidad social para garantizar que cada hombre y cada mujer reciban, desde su nacimiento, una alimentación básica suficiente; tengan acceso a servicios públicos y gratuitos de salud y educación; puedan ejercer su derecho al trabajo con salarios justos y prestaciones sociales; dispongan de una vivienda digna y servicios públicos básicos de agua, energía eléctrica y transporte”. La memoria les juega una mala pasada,  porque tiene presente que estando en el poder actuó como Nerón y sólo le faltó designar a su caballo como senador.

Mientras se burlan de la ley y hacen de la campaña una chunga que les permita mantener la franquicia familiar, uno del  PVEM alega: “Nosotros, los candidatos del Verde Ecologista, tenemos un compromiso con la gente y abanderamos propuestas legislativas claras que contribuirán a resolver las principales necesidades por las que atraviesa Tlaxcala y el país; el prometer no empobrece, el no cumplir aniquila a los políticos, por eso nuestras propuestas son claras y benefician a toda la gente sin distinción de colores”.

Los habitantes de la región visitada se asombran que el diputado local con licencia les haga  una propuesta tan original: “esta zona cuenta con los atractivos naturales para atraer a los turistas, hay que explotarlos, pero también hay que lograr que lleguen los recursos para que se pueda hacer un proyecto turístico a gran escala, podemos hacer de Y un pueblo mágico, tiene su Santuario de la Luciérnaga y es el mayor productor de bebidas derivadas del “maguey”, no solo el pulque, tiene otros productos”. ¡Cómo no se nos había ocurrido!, corearon todos los habitantes del pueblo.

Cada uno de los barquitos lleva una bandera y en ella, escritas unas palabras, entre otras: “Experiencia a tu servicio”, “Seguridad y justicia para la salvación de Tlaxcala”, “Sensibilidad para legislar”, “por la dignidad de los humildes en el Congreso”, “Trabajando por lo que más quieres. Mujer que trabaja y cumple”, “El cambio es posible. Juntos lo lograremos”, “Decidamos avanzar”.

De los 62 navegantes solo seis, el 10 por ciento, podrán llegar a buen puerto, los demás continuarán a la deriva hasta que llegue otro proceso electoral. Pero la mayor parte de ellos quiere llegar en la oscuridad, no quiere que los electores descubran quiénes son por eso no han respondido a “candidato transparente”, ni “voto informado”. Como escribió Miguel N.  Lira: “Fue mejor regresar en la callada cerrazón de la noche…”

Parafraseando a Foucault: “confiar en las campañas es evitar, seguramente, que el candidato merodee indefinidamente por las calles del pueblo y la ciudad, asegurarse de que irá lejos, cuando menos al Distrito Federal; además, la elección libra a la sociedad de la incertidumbre; cada candidato queda entregado a su propio partido, pues cada campaña es, potencialmente, la última de sus posibilidades.” (Historia de la locura en la época clásica, Fondo de Cultura Económica, México, 1967, p. 25).