La medicina que ofrecen los charlatanes es peor que la enfermedad

Temporada de avistamiento electoral es la que vivimos en Tlaxcala, en la que aparecen cientos de especímenes que aseguran ser la medicina de las diversas dolencias y enfermedades que padece la sociedad, aunque la mayoría son vivales y charlatanes de la política.

Con el arranque del proceso electoral local, que comenzó el pasado 1 de enero y el federal que empezó en noviembre del año pasado, todos los días surgen, como hongos, personajes que quieren arribar al poder público, ya sea como legisladores locales, senadores o diputados federales.

Hasta hace cinco años, la facultad de postular a candidatos a un cargo de elección popular era monopolizada por los partidos políticos; ahora, los ciudadanos pueden ejercer el derecho a ser votados a través de la figura de candidaturas independientes. Con ello, hoy como nunca, Tlaxcala podría tener hasta 13 candidatos a cargos de elección popular en estos comicios. Uno a senador y 12 aspirantes diputados locales.


Pero algunos de esos aspirantes incurren en las peores prácticas. Es el caso de Obed Javier Cruz Pérez, quien pretende ser senador y está a punto de reunir los 17 mil 877 respaldos ciudadanos que requiere, pero ha sido señalado por regalar artículos alimenticios a cambio de firmas de apoyo. Es más, uno de sus operados fue descubierto este fin de semana por mi compañero y amigo Hugo Sánchez Mendoza, quien documentó esa forma de operar y por esa osadía, fue amenazado por el sujeto si se daban a conocer los hechos.

Muy mal el proceder de esta persona y de sus secuaces, porque no es la primera ocasión que se documenta y se advierte, a través de los medios de comunicación, la forma en la que procede este ciudadano que busca una postulación, pero lo es peor todavía que el árbitro electoral hasta el momento no haya hecho nada para proceder en contra de esas acciones.

La naturaleza humana y el ADN de esos especímenes les hace cometer las mismas o peores conductas y si de esa manera proceden al buscar una postulación, qué será si logran una curul. Que el creador nos agarre confesados, porque muchas de las veces es peor la medicina que la enfermedad que ofrecen los charlatanes.