LA DESILUSIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

La instalación de la empresa automotriz dinamiza la región oriente de Tlaxcala, basta llegar a la entrada de Cuapitaxtla para descubrir que se construye un nuevo parque industrial, pero eso no es lo más importante, sino lo que ha ocurrido con la gente.

Los habitantes de los pueblos cercanos a la planta, sobre todo los jóvenes, cuentan que se han incorporado en diversas etapas de la construcción de “la Audi”, inicialmente en el trazo con los topógrafos.

Luego con la excavación y después en la cimentación para levantar las estructuras, los jóvenes han sido requeridos una y otra vez para realizar trabajos de soldadura y en ellos mucho ayuda a la experiencia en herrerías y balconerías.


Los contratistas descubren que es tan buena la mano de obra de los trabajadores tlaxcaltecas que una vez que concluyen las etapas, les ofrecen seguir con esa empresa en otras obras realizadas fuera del estado, sobre todo en el norte del país.

Los jóvenes se entristecen al reconocer que llegado el momento de operación de “la Audi” muchos no serán requeridos, ya que el reclutamiento se ha realizado entre egresados de universidades tecnológicas y politécnicas e institutos tecnológicos.

Muchos de ellos han cursado estudios en las áreas de educación y ciencias sociales y no tiene ninguna posibilidad si no son recalificados, de ahí que demandan que las Instituciones de Educación Superior (IES) les ofrezcan programas para ello.

“La Audi” está tan lejos de Puebla y tan cerca de Tlaxcala y ha constituido una fuerte importante de trabajo temporal, pero no lo será de trabajo permanente si no se les da la oportunidad de capacitarse en los requerimientos de la misma.

Los jóvenes esperan que las IES se pongan las pilas y desarrollen proyectos de capacitación y actualización para que sus egresados reorienten sus capacidades hacia los mercados de trabajo que abre la nueva industrialización de Tlaxcala.