La complejidad de la trata de personas

Elaboro este artículo con relación a dos notas publicadas el pasado lunes con opiniones encontradas. Retomo la posición gubernamental “sobre los resultados del trabajo emprendido por el gobierno del estado para abatir la impunidad y mantener al margen a la delincuencia, mediante la investigación y atención oportuna de las denuncias presentadas, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) logró resultados contundentes durante los últimos 30 días, los cuales mantienen a la entidad como una de las más seguras del país.

En respuesta a las líneas de acción marcadas en el Plan Estatal de Desarrollo 2011-2016, la Procuraduría General de Justicia del Estado logró en el último mes la captura y consignación de dos tratantes. Uno de ellos se desempeñaba como policía comunitario de Ayometitla, municipio de Santa Cruz Quilehtla. El otro proxeneta fue encontrado culpable de haber explotado sexualmente a su ex pareja durante seis años en al menos siete estados de la República”.

En tanto, la tarde del 14 de marzo fueron asegurados dos moteles en Acuamanala, denominados Rincón del Ángel y Sagitario, por encontrar flagrante el delito de trata de personas. Fueron localizados dos infantes. El primero fue la menor Rosa Isela N., de 16 años de edad, quien fue reportada como extraviada desde el 21 de diciembre de 2013 en el estado de Yucatán, y posteriormente ubicada en Tlaxcala y entregada a sus familiares en febrero del año en curso. Como resultado de días de intensa búsqueda, la PGJE localizó al menor Alexis Tieco China, originario del municipio de San Pablo del Monte, quien fue encontrado en el estado de Chiapas, gracias a la difusión de este programa de búsqueda”.


Es un aliciente leer notas de este tipo; sin embargo, quedan muchas preguntas al aire y siguen quedando muchas otras acciones pendientes, es decir, ¿qué pasará con los hoteles y los dueños?, ya que la ley federal y la estatal en materia de trata de personas son muy claras sobre el fondo de protección a víctimas del delito para su atención y reparación del daño; por solo mencionar de manera general en la ley del estado queda estipulado en el artículo 30, y en la Ley General de Trata, en sus artículos 9, 44, 45 y 81, fracción IV y párrafo cuarto, donde se indica que las autoridades de todos los niveles de gobierno deberán aplicar la extinción de dominio en aquellos inmuebles donde se cometa el delito, así como lo marca el artículo 8 de la Ley Federal de Extinción de Dominio: “La acción de extinción de dominio se ejercerá respecto de los bienes relacionados o vinculados con los delitos (…)”

Por lo cual ahora se esperaría que el Ministerio Público, quien dio fe de los hechos delictivos sobre trata de personas en dichos hoteles y como lo marca la Ley Federal de Extinción de Dominio, en su artículo 7, sustente la información recabada y proceda como le obliga la ley y como parte de sus obligaciones como la instancia responsable de la procuración de justicia para las víctimas de cualquier tipo de delito.

Ahora bien, la trata de personas y la trata de mujeres en el estado de Tlaxcala resulta ser un problema complejo por todos los factores que lo favorecen como son los sociales, económicos, culturales, estructurales, familiares, de desigualad y de género. Por ello, la trata de personas no debe ni verse ni atenderse de manera separada, es decir, la Procuraduría General de Justicia del Estado podrá seguir realizando cientos de operativos y si de manera integral entre quien procura y administra justicia aplican la ley, se podrán obtener excelentes sentencias; sin embargo, el problema es mucho más profundo y se expresa en la naturalización y tolerancia social del problema. Por lo cual es muy importante que el gobierno atienda de manera integral la trata, porque si no se la podrá pasar haciendo redadas y revisiones, cerrando lugares, asistiendo a víctimas, pero la desprotección absoluta de las posibles víctimas continuará siendo un pendiente de la política estatal y esta situación, como bien lo menciona Emilio Muñoz, del Centro Fray Julián Garcés, es lo que facilita la persistencia en Tlaxcala de la trata de mujeres con fines de explotación sexual, ya que indudablemente las redes de trata, como se mencionan en diversos estudios nacionales e internacionales, van modificando los modos en los cuales operan.

Mientras no se aplique una estrategia integral y bien articulada de prevención, atención, sanción e investigación de la trata de personas en Tlaxcala, por la complejidad del problema, ningún dispositivo institucional podrá resolver por sí mismo todos los aspectos involucrados que favorecen y facilitan la situación actual de la trata de personas.

Asimismo, mientras no se comprenda que la trata con fines de explotación sexual en el estado de Tlaxcala afecta en forma prevalente a mujeres, adolescentes y niñas, y que es una violencia de género y una grave problemática de derechos humanos no garantizados, el gobierno continuará viéndose limitado y rebasado para proteger, respetar y garantizar, así como para restituir los derechos de las víctimas y posibles víctimas de la trata de personas.