LA BRUTA PRODUCCIÓN

En los primeros meses de 2013 se dio a conocer la noticia de que los apizaquenses eran los más felices de entre los tlaxcaltecas. Los aspirantes a diputados y presidentes municipales sabrán qué significa la felicidad, medida en términos de satisfacción.

Los que tendrán la responsabilidad de la aprobación de los programas de desarrollo y de los presupuestos conocerán cuál es el producto interno bruto de Tlaxcala y en ese sentido cómo está la distribución de la riqueza.

Conocerán cómo se expresa la desigualdad entre los tlaxcaltecas y cuántos ciudadanos se encuentran en la marginación y la pobreza, y por lógica consecuencia cuáles son las políticas que diseñarán contra la discriminación.


Se habrán dado cuenta de que a pesar de que son mayoría las mujeres que están en el padrón y la lista nominal, no hay una sola candidata a presidente municipal en los 10 municipios más grandes y, por tanto, existe una gran desigualdad de género.

Quienes serán responsables de revisar la arquitectura jurídica que norma las relaciones sociales, sabrán que la teoría del goteo es una ilusión porque el desarrollo económico no resuelve la pobreza y el Estado tiene que actuar.

Habrán entendido que las personas no quieren que les den, ni que los pongan donde hay, sino que se construyan las oportunidades para que cada uno de los tlaxcaltecas tenga la posibilidad de elegir libremente lo que quiere y puede hacer.

Los futuros legisladores y ediles podrán entender que no es posible ofrecer la distribución de los recursos públicos como si éstos fueran inagotables porque al final de cuentas para repartir primero se tiene que contribuir y nadie quiere hacerlo.

Contarán con el inventario de espacios de reunión y esparcimiento que utilizan los niños, los jóvenes y las familias pobres y de la clase media para equiparlos, fortalecerlos o cuando menos limpiarlos a fin de mantener el espíritu de convivencia social.




Leave a Reply

Your email address will not be published.