Julián es un enamorado del deporte

Su incursión a edad tardía en el levantamiento de pesas truncó sus aspiraciones de destacar en este deporte, pero ahora como entrenador Julián Muñoz Ordóñez ambiciona conseguir una medalla para el estado e integrar a jóvenes tlaxcaltecas en la selección nacional del ramo.

El joven instructor de halterofilia en el Centro Regional de Alto Rendimiento, ubicado en Tetla de la Solidaridad, admite que esta disciplina tiene poco auge en la entidad, pues se adoptó apenas hace ocho años.

Como entrenador en la disciplina lleva un tiempo de dos años y medio y cuatro como de-portista profesional.


Antes de ser instructor se preparó para participar en competencias, luego, un entrenador que estaba por retirarse, “quiso –anota– que me quedara como encargado y me preparó hasta en la parte psicológica”.

“Toda mi vida he sido deportista”, señala Julián.

Primero practicó patinaje, después compitió en carreras y siguió con el hockey.

“¡Me encanta, me encanta el deporte!, en lo personal –expresa–, independientemente de todo, no sé, lo traigo desde que era niño”.

Julián acepta que su ingreso al levantamiento de pesas fue a destiempo. “Ya inicié un poco grande y esto es muy competitivo”, asienta.

Sensato, el joven tuvo la inquietud de asumir el papel de entrenador, “pues –resalta– si no tuve resultados que otras personas los tengan”.

Julián Muñoz, originario de Tetla, cita que como deportista llegó hasta la Universiada Nacional en donde destacó.

Ha efectuado cursos diversos y un diplomado en deporte de impacto. Actualmente instruye a 14 niños y jóvenes, a quienes dedica mayor atención en esta temporada vacacional.

Su interés crece cada vez porque sus alumnos han participado en competencias, en la justa regional y en la Olimpiada, en las que han conseguido segundo, tercero y sexto lugar.

Julián afirma que ellos son prospectos para que Tlaxcala destaque en esta disciplina.

Comparte con La Jornada de Oriente su entusiasmo, pues asienta que el haber logrado esos sitios “ha significado un paso muy grande y ganas de seguir adelante para acaparar a más niños, motivar su interés”.

En contraste a su emoción, Julián observa cierto conformismo en padres de familia.

“Con el sólo hecho de que los niños no los molesten, están contentos, pero cuando sus hi-jos quieren practicar algún deporte, les suele causar molestia con el simple hecho de pedir información o de traerlos a entrenar, argumentan que no tienen tiempo”, lamenta.

Julián se acerca a padres de familia para comentarles los beneficios del deporte. “Y –añade– en cierta forma ya he acaparado a más niños, aunque me ha costado demasiado porque se desconoce este deporte”.

En este momento entrena a siete menores de hasta 13 años de edad y de ambos sexos.

Asimismo, resalta el empeño de una adolescente de 16 años al igual que el de un varón de la misma edad y el de otro joven de 19. Todos seleccionados.

Con la experiencia personal, insiste en que en toda disciplina se debe iniciar desde edad temprana, “por lo menos –indica– a los nueve, hablando del caso de pesas, pues también influye el estado físico”.

Para el entrenador la halterofilia implica “todo un proceso de fortalecimiento ya que ante la falta de cultura deportiva, en ocasiones la niñez tiende a aburrirse o buscar otros caminos que no son adecuados.

Julián trabaja en inculcar el orden a sus alumnos, pues remarca que la disciplina es básica.

El deportista señala que mu-chas personas desconocen en qué consiste el levantamiento de pesas.

“Algunos dicen que no incursionan porque se van a quedar chaparritos, ¡son mitos!, o piensan que se van a lastimar, pero por eso les enseño a levantar las pesas”.

Se le ha complicado la integración de mujeres.

“Creen que las pesas son para hombres, pero ha llegado el punto de que la equidad de género ha rebasado, y hay aspectos en los que las mujeres han sobrepasado a varones”, menciona el especialista.

“En halterofilia ellas tienen más realce que los hombres”, asegura Julián, quien en una plática que sostuvo con el presidente de la Federación Mexicana de Levantamiento de Pesas, supo que para los Juegos Olímpicos posiblemente sólo asistan dos mujeres, pues en el caso de hombres “está por verse”.

“El sexo femenino –enfatiza el joven instructor– ha dado mejores resultados”.

Julián persigue varios sueños: “Conseguir una medalla a nivel nacional y seguir preparando a chicos para que sean un prospecto para integrar la selección nacional”.

“A los mejor son sueños muy dispersos pero van de acuerdo a lo que quiero lograr”.

Julián también tiene otra meta: concluir su carrera profesional, Ingeniera en Gestión Empresarial en el Instituto Tecnológico de Apizaco (ITA).