José Antonio Meade Tercero

¿Usted le cree a José Antonio Meade Tercero que en 20 años de servicio público, donde presume que fue cinco veces secretario de Estado, sólo tenga una cuenta bancaria de casi 100 mil pesos, qué sólo tenga un auto modelo 2017 con un valor de 250 mil pesos –usual para clase medias– y un menaje de casa de sólo 150 mil pesos? Si sus declaraciones no están falseadas, ahora resulta que el flamante candidato del PRI no sólo no ahorró, sino que no supo ni siquiera administrar los ingresos derivados de sus puestos, imagínense cómo le irá a este país si por un milagro llega a revertir las actuales tendencias. Hagamos bien las cuentas.

José Antonio Meade Tercero fue el último de los cuatro candidatos en presentar su 3de3, lo hizo ya en plena campaña, en su afán de distinguirse de los demás presidenciables, dio a conocer lo que él y su equipo de campaña denominaron su 7de7, sin embargo en la información mostrada llama la atención varias cosas que en sí mismas reflejan que el flamante ex secretario no sabe administrar sus recursos. Si la información presentada es verdadera, el candidato del PRI nos llevaría también al despeñadero, pero en general existe la sospecha de que los datos no cuadran, porque ahora resulta que sus ingresos apenas le dieron para sobrevivir como cualquier hijo de vecino, que sus compras seguramente las hacía en mercados públicos y su menaje lo compraba en tiendas como Coppel y Elektra, que sus hijos asistían a escuelas públicas y que su esposa usaba el transporte colectivo, ya sea metrobus, Sistema Colectivo Metro y combis de las rutas más cercanas a su casa, porque solo tiene un automóvil.

De hecho, tan solo el monto de cuenta bancaria no cuadra, el dinero presentado en esa cuenta no refleja en ningún sentido los ingresos que obtuvo un secretario de Estado en 20 años de servicio público en puestos cuyos sueldo como lo sabemos millones de mexicanos están muy, pero muy por encima de la mayoría de la población; por ejemplo, al sueldo se le debe agregar bonos, pagos de representación, vales de gasolina, pago de servicios como telefonía celular, gastos de alimentación y transporte, incluso en algunos casos se cubren pagos personales para la compra de vestimenta, chofer, etc., es decir, sus ingresos fueron muy superiores a los obtenidos por un jefe de departamento o director de área o de un subsecretario en funciones Es más, un secretario de Estado pude ganar por encima del presidente o de un gobernador.


Por ello, resulta muy sospecho que José Antonio Meade Tercero viva al día, esperando que llegue la quincena, ¿Usted le cree? ¿Usted le cree que sus compras de menaje las haga en tiendas departamentales creadas para personas de bajos, mínimos y nulos ingresos? ¿Usted le cree que tenga menos ahorros que un maestro de la SEP o que sus cuentas bancarias sean inferiores a un profesor universitario de la UNAM? ¿Usted le cree que tenga solo un auto y que éste sea de tipo clase mediero, hasta un funcionario de menor nivel adquiere autos muy por encima del valor registrado por José Antonio Meade Tercero?

La 7de7, anunciada con bombo y platillo, no hace más que confirmar que el señor transparencia no lo es tanto, porque además se ha dedicado a simular, lo hizo al no darse por enterado de los manejos irregulares del presupuesto en la Sedesol, en la Sedatu o en los movimientos de desviación de recursos en los gobiernos de los estados gobernados por el PRI o en su momento en la discrecionalidad en el uso de los recursos extraordinarios del Ramo 33 o habría que preguntarle por qué no denunció que el 47 por ciento de los contratos firmados para la construcción del polémico nuevo aeropuerto de la Ciudad de México fue por adjudicación directa, sin pasar por una licitación pública, tal como se debe hacer por los montos asignados. Lo pudo hacer y sin embargo ahora vuelve a hacer lo mismo, tomarle el pelo a millones de mexicanos. La 7de7 muestra que es un muy mal administrador o que es parte de la red de simulación, complicidad y corrupción que está enquistada en el gobierno, todo indica que es esto último.

La presentación de sus 3de3, 7de7 u 8de8 no hace más que hundirlo en el tercer lugar de la contienda presidencial, no impacta positivamente y sí crecen sus negativos, al final del día parece que de alguna manera falseó información sobre su modo de vida y en caso de confirmarse la derrota del PRI y por supuesto de él, a partir del 2 de julio tendrá que salir a buscar empleo, los 100 mil pesos que dice que tiene sólo servirán para sobrevivir un mes, para su verdadero estilo de vida será insuficiente, será para su desgracia parte de lo que tanto ha criticado, un real nini, porque ni estudiará ni trabajará, a menos que sus aliados banqueros o los organismos de la banca y comercio internacional le devuelvan con empleo los favores otorgados en sus 20 años de servidor público, de eso sí se acordará.

Entre tanto, el regreso a clases se acompaña de lluvias y humedad en el territorio estatal, veamos si se mantiene firme por más tiempo el severo cambio climático. Ver para creer.